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miércoles, 13 de junio de 2012

Francisco Hidalgo: «El ministerio favorece la privatización de la enseñanza»


Andrea G. Parra

miUGR

10/06/2012

Su vinculación con la participación y movilización estudiantil se remonta al instituto. Desde marzo, Francisco Hidalgo es el coordinador de la Delegación General de Estudiantes de la Universidad de Granada (UGR). Confiesa que «empecé en el instituto al calor de la lucha contra Bolonia, participando tanto en las asociaciones estudiantiles como en el Consejo Escolar de mi centro».

Ahora al llegar al máximo órgano de participación, deliberación e información estudiantil de la Universidad granadina se ha encontrado con un panorama muy revuelto, que se ha ido calentando. Subida de tasas, nuevos requisitos para conseguir una beca... recortes con los que no está de acuerdo ni él, a título personal, ni la Delegación a la que representa. «Los restos son muy concretos, informar masivamente de la reforma universitaria, organizar a los estudiantes y preparar un plan de lucha contra la política de recortes y subida de tasas», anuncia.

-¿Hasta qué punto está la Universidad pública en peligro con el Real Decreto 14/2012?

-La Universidad pública en nuestro país está seriamente amenazada ya no solo por el decreto que permite una brutal subida de los precios públicos de las matrículas, debemos recordar que el Gobierno del Partido Popular ha aprobado los Presupuestos Generales más austeros de los últimos años, unos presupuestos que ponen en cuestión servicios públicos esenciales como la Educación. Por tanto, el peligro es total y la comunidad universitaria tiene que ser consciente de este hecho.

Menos alumnos

-¿Cree que los recortes van a provocar una disminución de alumnos en la Universidad de Granada?

-Sin ninguna duda. Serán precisamente los estudiantes que conquistaron su derecho a la enseñanza superior quienes se vean fuera de la Universidad. Me refiero a los estudiantes de las clases trabajadoras, a los hijos de las familias más humildes que no hace tantas décadas tenían escasas posibilidades de cursar estudios universitarios. No me quiero olvidar tampoco de los estudiantes extracomunitarios, quienes a partir de ahora tendrán que pagar la totalidad de los costes de la matrícula.

-¿Le preocupa más la subida de tasas o los nuevos requisitos para acceder a una beca?

-Ambas medidas son igual de problemáticas, afectan en definitiva a los estudiantes con menos recursos económicos. Desde luego resulta vergonzoso ver como el ministro Wert culpa a las familias de no querer afrontar el pago de las tasas en detrimento de otros gastos. Igualmente es una irresponsabilidad vincular la obtención de beca a unos mejores rendimientos académicos. Si para algo existen ayudas económicas al estudio es para corregir situaciones sociales desfavorables y garantizar la igualdad de oportunidades. No obstante, el alcance de las becas en nuestro país es mucho menor a la media europea.

-¿La subida a un 5,5 para obtener una beca es una manera de reducir el número de becarios?

-Está claro que, por un lado, se pretende reducir el número de becarios, pero sobre todo es necesario comprender el endurecimiento del acceso a una beca dentro del marco de reforma universitaria iniciado. Cada una de las medidas responden a una estrategia perversa planificada desde el Ministerio que tiene unos claros objetivos, como son limitar el acceso a la Universidad pública, expulsar de la misma a los estudiantes de las familias trabajadoras y desprestigiar la enseñanza superior pública para así favorecer una progresiva privatización de la misma.

-El final de curso está siendo caliente en cuanto a movilizaciones, no obstante dicen que el otoño lo será más.

-Todo apunta a que así sea. El movimiento estudiantil se está reactivando con importantes resultados. La confluencia con otros sectores de la comunidad educativa es un camino que está resultando ser un éxito y que en los próximos meses debe profundizarse. Todavía queda mucho por hacer, pero estoy seguro de que las movilizaciones se recrudecerán cuando los estudiantes comprueben de primera mano la subida de tasas el próximo curso. El ministro no puede esperar que aceptemos sin más un ataque a nuestro derecho al estudio.

-Las malas expectativas laborales para los universitarios es otra de las cuestiones que preocupan al alumnado ¿Qué debería hacer la UGR para ayudar en la inserción en el mercado laboral?

-No creo que sea tanto un problema de la Universidad como del propio mercado laboral. Hasta hace poco nos decían que el problema de la Universidad es que ésta no se adaptaba a las exigencias de la sociedad, y por tanto, del mercado. ¿Qué mercado? ¿El de la burbuja inmobiliaria? La Universidad no es una mera fábrica de trabajadores. Si los universitarios tenemos dificultades para encontrar trabajo es por la crisis del sistema capitalista que vivimos.

Participación

-Un tema 'viejo' pero preocupante es la participación del alumnado en la UGR ¿Por qué no participa todo lo que debiera?

-Son muchos los factores a tener en cuenta. La mayoría de los estudiantes que pasan por la Universidad terminan sus estudios sin conocer cómo funciona ésta. Los procesos electorales no serán participativos hasta que el estudiantado conozca qué es un Consejo de departamento o una junta de centro, cuáles son sus competencias o las fórmulas que existen para que los estudiantes podamos participar. Los diferentes equipos de gobierno no han hecho demasiado para revertir esta situación. Igualmente, es paradójico que la mayoría universitaria, los estudiantes, no tengamos capacidad decisiva real en los órganos de gobierno.

-¿Se le escucha todo lo que debiera al alumnado en la Universidad granadina?

-Depende del nivel orgánico del que hablemos, de la realidad de cada departamento, facultad o escuela. Por ejemplo, la junta de centro de mi facultad -Filosofía y Letras- aprobó por mayoría absoluta una moción que presentamos los estudiantes contra los recortes y el decreto. Sin embargo hay una tónica general, sobre todo en los órganos superiores de gobierno, como son el claustro y el Consejo de Gobierno, de menospreciar las intervenciones de los estudiantes. No digo que no se nos escuche, pero responder se nos responde poco.

-¿Qué deberes pondría para el próximo curso a los gestores universitarios?

-Los gestores tienen sus deberes muy bien definidos. A mí me gustaría invitar a los estudiantes de la UGR y a su comunidad universitaria a ponernos nuestras propias tareas y movilizarnos.


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