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jueves, 30 de junio de 2011

Una propuesta para crear mayoría


Julio Anguita González

Colectivo Prometeo

22/06/2011

Supongo que tanto el numeroso conjunto de personas que constituyen el 15 M como el también numeroso de ciudadanos que sin estar implicados en todas sus acciones lo apoyan, difunden sus peticiones y desean que este movimiento vaya en auge, son conscientes de que todavía distan bastante de constituirse en mayoría social.

Digamos que ahora se han constituido en plataforma de conciencia, ilusión y ejemplo de esperanza. Pero queda algo más: incorporar a la lucha consciente y organizada a millones de ciudadanos y ciudadanas que todavía no han elevado a consciencia y asunción práctica consecuente su condición de parados, precarios, explotados, marginados y dominados.

Como ya he dicho en otros lugares, la conciencia y la determinación de incorporarse a una lucha democráticamente organizada empieza en torno a lo concreto, a lo inmediato,a lo que al ciudadano o a la ciudadana les resulta más perentorio por urgente, injusto e hiriente.En consecuencia con todo ello, someto a consideración - para su debate y difusión - una serie de propuestas que, comenzando por las más simples y necesarias, tanto en su formulación como en su incidencia en las condiciones de vida actuales de los más, puedan ser el cemento que construya solidaridad, compromiso y participación.

Son las siguientes:

Medidas urgentes

1. SMI de 1000 euros netos al mes. Es exactamente el 72% de la media de los 6 países de la UE que lo tiene más alto. Luxemburgo (1610 euros), Irlanda (1462 euros), Holanda (1357 euros), Bélgica (1336 euros), Francia (1321 euros), Gran Bretaña (1148 euros).

2. Ninguna pensión por debajo del SMI.

3. Extensión de la prestación por desempleo.

4. Reforma Fiscal: progresividad, persecución del fraude fiscal y la economía sumergida.

5. Banca Pública como corolario de la nacionalización de la privada y las cajas de ahorro.

6. Poner en marcha desde España mecanismos que grave, dificulten o impidan la imposición de fondos en los paraísos fiscales.

7. Nacionalización de los sectores estratégicos de la economía.

8. Inmediato desarrollo de los artículos comprendidos entre el 128 y el 131 (ambos inclusive) del Título VII de la Constitución vigente.

9. Control y democratización de los canales de distribución y comercialización del sector primario de la economía a fin de evitar situaciones de oligopolio o monopolio que inciden negativamente sobre los precios pagados a los productores y sobre los precios pagados por los consumidores.

10. Invalidar y dejar sin efecto los procedimientos judiciales contra las personas que de manera fehaciente puedan demostrar la imposibilidad de pagar la hipoteca y además carezca de segunda residencia. No se propone otra cosa que el cumplimiento del artículo 47 de la citada Constitución Española.

http://colectivoprometeo.blogspot.com/2011/06/propuesta-de-julio-en-la-actual.html

lunes, 27 de junio de 2011

15-M: ¿Quién tiene miedo a perder sus privilegios?


Emilio Arrojo

Periodistas en Español

25/06/2011

A pesar del éxito de la convocatoria del domingo 19-J, sigue predominando entre los medios la descalificación condescendiente sobre el 15-M, cuando no abiertamente ofensiva y violenta de autoridades, políticos, economistas y todo-tertulianos. No deja de sorprender en un país de autocomplacientes y presumidos demócratas las pocas declaraciones de convicción personal y apoyo abierto a una iniciativa civil, pacífica, y solidaria que promueve la mejora de la democracia a través de la participación ciudadana.

La reivindicación por la sociedad civil del protagonismo de los ciudadanos ha pillado con el pie cambiado, y sigue sin recuperarse, al entramado de relaciones oficiales, financieras, corporativas, mediáticas e institucionales, a través de las que se ejerce el poder. Su discurso continúa enredado en el miedo de todos aquellos que temen perder sus privilegios.

En las brigadas de asalto e intoxicación mediática se llega a propagar un día que el 15-M utiliza tácticas de ETA, según fuentes policiales, y al día siguiente que es ETA la que está copiando las tácticas del movimiento, también según fuentes policiales, o que ha sido el Photoshop, ni mucho menos la intención de la dirección del periódico, el culpable de haber recortado, hasta la decapitación literalmente, la imagen en portada de la panorámica de la multitud congregada el 19-J en la plaza de Neptuno.

Tampoco se salva el juez Garzón que quiere liderar a los sediciosos, okupas urbanos, perroflautas, ultraizquierdistas, retroprogres y adolescentes; ni Pau Gasol, un cobarde impresentable e ignorante por decir que entiende y apoya el 15-M. Han sobrepasado la línea roja, son violentos, una nueva kale borroka que pretende acabar con la democracia, adiestrada por Segi. Y, naturalmente, todo controlado por el príncipe de las tinieblas Rubalcaba.

Otros son más benevolentes, pero también prepotentes: Lo entendemos, chicos, hay muchas cosas que cambiar, pero esto no son formas, que nos ha costado mucho construir esta democracia. El comprensivo, como siempre, locuaz Bono-padre-de-la-patria entendía la bondadosa protesta original, pero al tiempo advertía de que todo tiene un límite, y ya era hora de dejar de jugar en la calle para volver a casa.

Minoría más rica, mayoría más pobre

En lo que coinciden gran parte de miembros de la congregación de telepredicadores habituales, economistas y politólogos, además de los dirigentes políticos, es en el mensaje de que las medidas que imponen los mercados financieros son de ineludible cumplimiento para salir de la crisis. Si se tienen deudas hay que pagarlas y la única manera, dicen, es mediante el empobrecimiento social de la mayoría. No hay otra. Escasa autocrítica se escucha entre los políticos y economistas sobre su complicidad al haber permitido la especulación financiera y su dictado. Tal vez ni siquiera se dieron cuenta, lo cual es aún peor y deja fatal su valía y desempeño.

Paradójicamente, son quienes restan legitimidad al 15-M y demonizan como antisistema a sus seguidores los mismos que a la vez le reclaman responsabilidades y actuaciones que en un Estado de derecho corresponden sus representantes e instituciones. Les acusan de no ser ellos quienes echen a los incontrolados de las movilizaciones, pero, ¿qué quieren, que ejerzan las funciones propias de la policía, y también las de los diputados?, que lo deben estar haciendo bastante mal, en vista del clamor en su contra.

A cada uno lo suyo. La aceptación política, económica y parlamentaria al recorte de derechos y empobrecimiento de la mayoría ha provocado la indignación social, y otorga legitimidad a la movilización civil y democrática para exigir cambios sustanciales. Hay que recordar que el estado de derecho y el sistema institucional también avala los derechos de reunión y manifestación de los ciudadanos.

Desde sus inicios, el 15-M se ha presentado y reafirmado permanentemente como un movimiento abierto, no partidario, pacífico y solidario, en claro rechazo al fatalismo y al discurso oficial, pero ni mucho menos pretende ocupar el lugar de los políticos y de las instituciones. Les pide que hagan bien su trabajo.

Se originó en la red y se ha extendido de forma transversal y accesible como modelo de democracia donde todas las voces tienen cabida. Desde el espacio virtual de internet y de las redes sociales ha infiltrado la realidad como una plataforma viva de regeneración democrática en la que convergen millones de ciudadanos anónimos, junto a organizaciones y grupos sociales que comparten si no todos sus objetivos, sí al menos parcialmente.

Aunque muestra una vanguardia fundamentalmente juvenil, universitarios y no, pero todos frustrados por la falta de expectativas, se sustenta en el rechazo de una gran masa social de diferente edad y condición a la subordinación a los mercados financieros, a los privilegios y corrupción política, a la falta de transparencia en las instituciones y al injusto sistema de representación electoral. Una a una o en su conjunto son las mínimas reivindicaciones democráticas imprescindibles que reclama la sociedad civil.

Grupo de presión democratizador

El 15-M está en las ciudades, los pueblos y los barrios, y hoy es ya un importante grupo de presión democratizador, con propuestas concretas a favor de los derechos sociales y laborales y de una redistribución de la riqueza más justa, que los responsables políticos ya no pueden seguir obviando si quieren evitar la ruptura de la convivencia social. Fueron ellos quienes permitieron la impunidad de los mercados, que, al fin y al cabo, nunca han ocultado estar interesados únicamente en el lucro y que sólo tienen la obligación de responder ante sus accionistas.

En apenas un mes que tiene de vida y a pesar de todos los agoreros, el 15-M ha conseguido que los ciudadanos les exijan a sus representantes y reivindiquen la acción política como función social al servicio de la mayoría. También se ha dejado notar su influencia en el último pleno del Congreso que ha aprobado por unanimidad estudiar sus propuestas, aunque sea en una moción no vinculante y de mínimos.

Grandes logros del 15-M en su mes de vida, pero pocos pasos en el largo camino por delante para lograr los objetivos legítimos y democráticos que se ha marcado.

http://www.periodistas-es.org/sociedad/15-m-quien-tiene-miedo-a-perder-sus-privilegios

sábado, 25 de junio de 2011

Déjenlo ahí


Almudena Grandes

El País

20/06/2011

La hija de Franco es partidaria de que su cadáver permanezca en el Valle de los Caídos. Yo también. Supongo que ambas coincidimos en que la Basílica representa el impulso supremo consagrado por su padre a la perpetuación de su memoria. Hasta ahí nuestro consenso, aunque la paradoja va más allá. Estoy segura de que la postura del socialista Jáuregui, que pretende convertir ese monumento en un lugar de "memoria reconciliada", le habrá gustado mucho más que a mí.

Las obras costaron 1.086.460.331,89 pesetas en una época donde la miseria hacía rebrotar enfermedades erradicadas en el siglo XIX, donde una corrupción de dimensiones incalculables mató de hambre y de epidemias, solo dentro de las cárceles, solo a modo de ejemplo, a unas 100.000 personas, donde, en 1942, las cáscaras de cacahuete constaban como alimento en las cartillas de racionamiento. Se sabe que, hasta 1950, los obreros fueron presos políticos, pero no tanto que su patrón nunca fue el Estado, sino algunas constructoras privadas cuyos propietarios, entre ellos ciertos apellidos que hoy figuran en el Ibex 35, hicieron el negocio de su vida.

En aquel país, en aquellas condiciones, se levantó la Basílica, el gran regalo que Franco hizo a los españoles. Lo que podría haberse gastado en escuelas, en hospitales, en infraestructuras, lo invirtió en su mausoleo. Por eso, las dificultades técnicas no pueden impedir que hasta el último republicano, identificado o sin identificar, salga de allí. Por eso, convertir Cuelgamuros en un símbolo de reconciliación es lo mismo que lavarle la cara al dictador, asumir que la sangría que acabó de consumir los últimos recursos de un país desangrado tuvo sentido. Pero hay algo más. Si Franco sale del Valle de los Caídos, las generaciones futuras se verán privadas del derecho a juzgarle por su gran obra. Por favor, déjenlo ahí.

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Dejenlo/ahi/elpepiult/20110620elpepiult_2/Tes

jueves, 23 de junio de 2011

Centro de España


Gregorio Morales*

Ideal

21/06/2011

El domingo se juntaron dos clamores en Granada. Miles de ciudadanos estallaban de felicidad, gritaban eufóricos, daban vivas, enarbolaban banderas rojiblancas. Otros hervían de indignación, reclamaban reformas, pedían democracia real, esgrimían reflexivas banderas. Los primeros se habían echado a la calle porque un equipo de fútbol, el Granada C.F., había ascendido a primera. Los segundos, porque los partidos han gripado la democracia. Los primeros no se alegraban de su propia victoria, sino de la victoria de 11 hombres; no se gloriaban de lo que habían conseguido por sí mismos, sino de lo que habían conseguido otros; no ponían el destino en sus propias manos, sino en los pies de otros. Los segundos perseguían alegrarse de sus propios triunfos y lograr que éstos les pertenecieran.

La dicha de los primeros ocultaba la gravedad del momento, el paro despiadado, los privilegios políticos, la enajenación democrática; era como si viviéramos en el mejor de los mundos posibles. La indignación de los segundos ponía al descubierto la oprimente realidad, la penuria de miles de familias, la prepotencia política, la dictadura de los partidos, el país de opereta.

La alegría de los primeros, grata a los políticos engolfados en sí mismos; la que le gustaba al franquismo, que en los días conflictivos como el 1 de mayo televisaba grandes partidos que mantenían a las masas en el hogar; la que les ha gustado a los tiranuelos, a los impostores. La indignación de los segundos, la que temía el franquismo y la que temen sus herederos sociológicos; la que hace temblar a los corruptos, a los paternalistas, a los apócrifos.

Durante un momento que pareció eterno, ambos clamores coincidieron en la plaza del Carmen. El pasado y el futuro mano a mano. Fue como un choque de épocas. Fue como un aleph que reunió en un tiempo todos los tiempos. Por una parte, quienes hacían señores de su alegría a 11 hombres. Por otra parte, quienes deseaban ser señores de su alegría.

Los primeros representaban un país donde el mérito es asentimiento, aclamación, espectáculo, masa. Los segundos, un país donde el mérito es personal y reside en el trabajo, en el estudio, en el pensamiento, en la excelencia. Los primeros eran una cansina desesperanza. Los segundos, la única esperanza posible.

Nunca como el domingo en Granada estuvieron representadas tan claramente las dos Españas: la de charanga y pandereta, y la de la rabia y de la idea, que dijo Machado. Puerta Real fue como muchas otras veces el centro de España.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, recibirá hoy a los jugadores del Granada. Pero no recibirá a ninguno de los miles de indignados que el domingo abarrotaron la ciudad. Resulta obvio: un clamor maquilla las miserias; el otro, las desvela. Quienes no aman a su pueblo relegan a Machado y ensalzan a la señorita Pepis.


* Gregorio Morales Villena es socio fundador de UCAR-Granada.

** Leyenda de las imágenes que preceden estas líneas: Dos clamores frente a frente en el centro de Granada el domingo 19 de junio: el de los indignados (izquierda) y el de los celebrantes del ascenso del Granada C.F. a Primera. Fotos de Pepe Torres y M.A. Molina.

martes, 21 de junio de 2011

El 15-M en Granada


"Granada es una de las pocas ciudades que ha sufrido un desalojo policial violento..."

Andrés Maeso Broncano*

La Opinión de Málaga

15/06/2011

En Granada empezó todo como en el resto de España, tras la manifestación del 15m, abanderada por el grupo local de Democracia Real Ya, que se encargaron de convocarla, organizar el recorrido y dinamizarla. La acampada vino al día siguiente, cuando un grupo de gente perteneciente a numerosos movimientos sociales y personas independientes convocaron una asamblea, inspirados por los compañeros y compañeras que en Sol habían acampado esa misma noche. Esta asamblea tuvo lugar en el Paseo del Salón, donde se decidió que se acamparía esa misma noche en la Plaza del Carmen, frente al ayuntamiento.

Aquella noche la presión policial fue evidente, junto con Madrid y Barcelona, fuimos de las pocas ciudades españolas que sufrió un desalojo en el que las fuerzas policiales hicieron uso de una contundencia improcedente e injustificada. Los resultados son conocidos: hubo tres detenidos que pasaron la noche encerrados acusados de resistencia violenta, cargos que más tarde serían rechazados por el fiscal al cargo. Aún se espera la depuración de responsabilidades sobre la orden de desalojo de esa noche, que no sabemos si procedió del Subdelegado del Gobierno, cuya dimisión se pidió a través de la recogida de firmas, o del Alcalde de Granada, que ha mostrado un rechazo total a las reivindicaciones desde que estas empezaron, ya fuera ignorándolas, despreciándolas o presionando con la privación de servicios alrededor de la plaza: limpieza, agua en las fuentes...

El efecto llamada que produjo esa brutalidad hizo que las noches consecutivas el número de acampados se multiplicara, alcanzando un tope de unas seiscientas personas ese mismo fin de semana que más tarde iría disminuyendo. Este factor, sumado a la popularidad de las asambleas y las ideas defendidas en el movimiento hizo que un hipotético desalojo fuera impensable, por lo cual, el asedio tuvo lugar de forma clásica, como ya se ha dicho, privando de servicios los alrededores de la plaza y atacando las líneas de abastecimiento: el desalojo de La Indiskreta, el centro social que desde el principio había ofrecido desinteresadamente apoyo logístico a la acampada. Oscuras motivaciones políticas se esconden tras aquella maniobra a la vez brutal y sutil, donde se cargó contra personas pacíficas, se arrastró a personas para poder propinarles palizas ocultos y se usaron métodos innecesarios como gas lacrimógeno y pelotas de goma.

La maniobra de desmantelamiento violento de una de las líneas de abastecimiento fue también un modo de asociar el movimiento 15m con el poco popular 'movimiento okupa', ya que la reacción de solidaridad de los amigos que se encontraban en la acampada era más que predecible y el caos que provocó hizo que los responsables de comunicación de la acampada enviaran mensajes contradictorios y confusos acerca de la citada vinculación oficial. Todas esto no serían más que elucubraciones si no se tienen en cuenta dos datos imprescindibles: que esa construcción pertenece a un asesor del Partido Popular en Madrid y que ya incumplía varias Leyes mucho antes de que llegaran los citados 'okupas', desde el abandono durante ocho años y los problemas de salubridad que a los vecinos provocaban, hasta la posesión de una planta más que las que se recogen en el registro de la propiedad.

Hasta aquí el tema policial, en el que me he extendido mucho porque creo que era importante dar luz sobre ciertos acontecimientos que se han obviado. Sobre la utilidad de las acampadas seguramente habrá hablado mucha gente más y mejor, así que me limitaré a señalar que han sido simplemente un instrumento de visualización del descontento reinante, que han acabado en cuanto esa función ha dejado de cumplirse y se ha conseguido consensuar con todo el mundo una forma de abandonar un espacio tan simbólico. A partir de ahora es tarea de las asambleas (tanto de barrios o facultades como generales) la de deconstruir el proceso político en el que nos hallamos inmersos para tratar de construir uno nuevo en el que la forma representativa no sea la única que se utilice en nuestro sistema para llevar a cabo las transformaciones políticas necesarias para algo tan simple y tan complejo como convivir felices y en paz.

Andrés Maeso Broncano es licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración y alumno del Máster en Problemas Sociales de la UGR. Ha participado activamente en la asamblea de la plaza del Carmen y en las de barrios.

http://www.laopiniondemalaga.es/pi-movimiento-15m/2011/06/15/15-m-granada/429998.html

* El autor del artículo es, además de lo antedicho, socio de UCAR-Granada.

domingo, 19 de junio de 2011

‘Indignadanos’


Baltasar Garzón Real

Público

19/06/2011

Hace unos días, alguien me preguntaba por qué algunas palabras que están en el léxico popular y que definen relaciones humanas o acontecimientos no aparecen en los diccionarios, como sucede con la que titula este artículo. La razón radica en que la evolución de la sociedad suele ir por unos cauces diferentes a los de la oficialidad de las reglas que nos rigen, si bien antes o después la realidad de las cosas termina por imponerse a la formalidad de las mismas.

El 15 de mayo surgió en España un movimiento que, con mayor o menor fuerza, se ha extendido a otros países. La indignación popular que venía fraguándose desde hacía tiempo cristalizó en este movimiento que, representándonos a todos, despedía la fragancia de lo nuevo, la convicción de la razón y el civismo de su demostración. Era un plante surgido de una sociedad que cuestionaba y cuestiona muchos de los clichés que el mundo de la política tiene establecidos.

Los asamblearios acampados en la Puerta del Sol madrileña comenzaron pronto a ser un estorbo para la "buena y normal" ciudadanía. Habían pasado las elecciones del 22 de mayo y la presencia constante en las calles y plazas de las principales ciudades era una molestia, cuando no una provocación. El desenlace se preveía inminente, como también lo era la acción de los que habían aprovechado el movimiento para reventarlo desde dentro. Los de siempre, los mismos que unas veces actúan bajo la marca de violencia callejera, otras de los neonazis o de los "radicales antisistema", o de quién sabe qué.

La escenificación de la actuación de unos y de otros se desarrolla en una forma perfectamente previsible y por eso demasiado sospechosa. El cebo de las concentraciones ante las instituciones de representación democrática ha sido tan evidente como burdo, y los componentes del movimiento, incluidos los verdaderos paladines, han sido cazados. Su crédito ciudadano y rebelde ha sido robado por quienes estaban esperando que la caída se produjera.

Ahora todo vuelve a ser como antes. Hay que acabar con la revuelta; no se puede consentir que se cuestione el sistema, como si este fuera inalterable. De nuevo se elude la respuesta y el hacer frente a la situación denunciada. Pero seríamos demasiado torpes si esta situación fuera aceptada sin más condiciones. Sería muy triste que el esfuerzo y el empeño de miles de ciudadanos desaparecieran en la nostalgia y en la descalificación por la acción de unos pocos. Los indignadanos son, no los que persiguen o golpean a los políticos, sino los que exigen cuentas y explicaciones a los mismos; no los que arrojan pintura a los diputados o les agreden, sino los que denuncian la inacción de los mismos ante la crisis económica; no los que impiden que un Parlamento se reúna, sino los que hacen que los diputados no dejen el debate hasta solucionar los problemas de la sociedad a la que han jurado o prometido defender.

Son los que hoy, 19 de junio, reaccionan y se manifiestan en las calles de múltiples ciudades españolas y europeas para denunciar la inactividad de muchos políticos más ocupados en resolver riñas y querellas particulares que en sacar a la sociedad de la miseria moral en la que la maldad y la dejadez la han puesto. Son todos aquellos que han compartido la frustración y ahora desean alcanzar la esperanza de recuperar esos derechos esenciales, y entre ellos uno trascendental, el derecho a la felicidad, y otro, social, el derecho a participar y a decidir.

Hoy, las calles se llenan de indignación, pero de una indignación activa, democrática y pacífica. A este movimiento que hoy ocupa las calles y avenidas están llamados todos los demócratas que tanto lucharon por recuperar una democracia secuestrada durante 40 años de dictadura y todos los que la han consolidado; están llamados quienes, a pesar de las adversidades y de quienes se aprovechan de la ruina de los justos, quieren y son capaces de cambiar el mundo día a día; y están llamados quienes, además de estar indignados, han dicho "basta" y han decidido ser protagonistas por encima de toda la caterva de mediocres y agoreros que, desde la caverna de la intolerancia, tan sólo saben moverse en el cuenco de su mano, ajenos a los cambios que se están produciendo en el mundo.

Hoy, nuestra voz de indignadanos debe acompañar a todos/as aquellos/as que, a riesgo de sus vidas y de la pérdida de otros derechos fundamentales, se rebelaron a lo largo de la historia frente a los acontecimientos más adversos y violentos como el absolutismo o el fascismo, sea este franquista, nazi o mussoliniano; frente a las dictaduras genocidas, sean estas como las de Chile y Argentina o las modernas que masacran a miles de personas; frente al terrorismo o la violencia del Estado. Pero también quiero unirla a la de millones de ciudadanos indignados que salen a la calle, en forma pacífica, porque no están de acuerdo con lo que está sucediendo, con el modo de gestionar la cosa pública, con el modo de hacer política, con el cinismo de los que nos dirigen y gestionan la economía y que han sido los culpables de la situación en la que nos encontramos.

Hoy más que nunca ha quedado evidenciado que la participación ciudadana, la democracia real, no puede ni debe circunscribirse a la mera consulta electoral cada cuatro años. Todos debemos asumir que el mundo ha cambiado, que el siglo XXI ha revolucionado para siempre los viejos mecanismos de participación política. Lo estamos viendo en varios países y lo veremos en muchos más, en los que la fuerza de la comunicación a través de la red está siendo fundamental, otorgando una nueva dimensión a la fuerza política de los movimientos reales que no se puede obviar con el mantenimiento de mecanismos burocráticos de interposición que dificulten la relación bidireccional entre los ciudadanos y sus representantes.

El reto como indignadanos es hacer que este diálogo sea posible y efectivo, o lo que es lo mismo, que tenga capacidad de decisión, o no habrá comunicación. Pero también resulta evidente que el camino de la contestación irracional y violenta, además de atacar a la esencia del sistema democrático, socava al propio movimiento. Tales exponentes deben ser expulsados si no aceptan las reglas de la tolerancia, la diversidad y la fuerza de la palabra como únicas vías de expresión de este movimiento y de su configuración política.

Este 19 de junio viene cargado de indignación. Un sentimiento que no es ajeno en la historia de la humanidad y que, por azar o no, hizo que ciudadanos franceses indignados decidieran, este mismo día de 1790, desde la recién estrenada Asamblea Constituyente, la supresión de la nobleza hereditaria. Algo que puede parecer menor, pero que dio vida al más puro sentimiento republicano igualitario de una sociedad que hasta ese momento era el crisol de los privilegios y de la desigualdad y que amanecía a la realidad de un nuevo mundo más justo.

Es la indignación que sintieron los ciudadanos de todo el mundo cuando el 19 de junio de 1953 fueron ejecutados en la cárcel de Ossining en Nueva York, tras ser condenados sin pruebas convincentes, Julius y Ethel Rosenberg. Aquellos supuestos espías fueron víctimas de la cruel caza de brujas que encabezó el senador McCarthy. La frase que dejó escrita Ethel antes de morir está llena de indignación: "La historia nos recordará a mi esposo y a mí como las primeras víctimas del fascismo americano". Eran tiempos oscuros, pero no tan lejanos, porque, como dijera Camus, el bacilo de la peste (el fascismo) anida en cualquier madera vieja de una casa y puede revivir mucho tiempo después y acabar con una ciudad dichosa.

Indignados nos sentimos las personas de bien aquel 19 de junio de 1987 cuando ETA asesinó a 21 personas en el atentado de Hipercor en Barcelona. La sinrazón del terrorismo produce vergüenza y el rechazo a la violencia de todo tipo es la mejor expresión de esa indignación por una lacra que esperamos y deseamos se destierre para siempre.

Los acontecimientos de estas semanas nos enseñan que nada es inmutable y que muchas cosas se pueden y se deben cambiar a partir de experiencias muy distintas y de expresiones coincidentes de rebeldía y protesta, de responsabilidad y compromiso. Pero los desafíos suelen ser plurales y diversos como los esfuerzos para encontrar las respuestas. Por eso, si bien es cierto que, como dice el aforismo africano, el desierto se puede cruzar solo, es más seguro y fiable hacerlo acompañado.

http://www.publico.es/espana/382715/indignadanos

jueves, 16 de junio de 2011

#convocatoria: 19J, Manifestación Internacional


Grupo de Estudios Antropológicos "La Corrala"

06/06/2011

NO QUEREMOS SER MERCANCÍA EN MANOS DE POLÍTICOS Y BANQUEROS

Desde el movimiento que surgió a raíz del 15 de mayo y la multitudinaria manifestación convocada por Democracia Real Ya hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía de Granada para que apoye y acuda a la manifestación del día 19 de Junio que recorrerá las calles de nuestra ciudad.

Estamos indignad@s porque vemos que nuestra voz no es tenida en cuenta y que desde arriba se toman las decisiones que incumben a nuestras vidas sin preguntarnos nada. En esta democracia representativa que tenemos son los mercados los verdaderos amos del mundo, que hacen y deshacen, ponen y quitan leyes a su antojo amparados por los gobiernos de turno.

Hace ya días que la ciudadanía de este país decidió decir BASTA y lo hizo espontáneamente sin ningún partido, sin líderes ni banderas de ningún tipo, enarbolando sólo aquello que nos unía: LA INDIGNACIÓN.

Primero fueron las manifestaciones del 15 M, después las acampadas que han llenado todo el país de una ilusión perdida desde hace décadas y que nos han demostrado que el pueblo es capaz de todo si se une. Las acampadas fueron “prohibidas” por la Junta Central Electoral, pero el pueblo dijo con voz clara: LO QUE ES JUSTO NUNCA PUEDE SER ILEGAL y decidimos saltarnos su legalidad para honrar la justicia. Con los días, las acampadas se extendieron por todo el mundo y, lo que es más importante, de ellas surgieron asambleas en las que las personas tomaban decisiones sin que otros lo hicieran por ellas, retomando una práctica realmente democrática que los políticos nos han robado. El último paso de esta organización ha sido la expansión: ahora hay asambleas de indignad@s en casi todos los barrios del país y pronto del mundo. Hasta ahora sólo estamos viendo la mecha, pero esta revolución por y desde el pueblo puede llegar todo lo lejos que queramos, en nuestras manos está.

Por todo esto, si estás hart@ de la corrupción, si crees que el sistema político es injusto, si piensas que las minorías no tienen voz, si no soportas que desde los mercados se nos imponga la ley, si estás cansad@ de guerras injustas cuyo único objetivo es el poder, si quieres que las cosas cambien de verdad… VEN A LA MANIFESTACIÓN DEL 19 de JUNIO Y ORGANÍZATE.

LA AUTOORGANIZACIÓN HA COMENZADO, EL PUEBLO HA DESPERTADO

http://gealacorrala.blogspot.com/2011/06/convocatoria-19j-manifestacion.html

martes, 14 de junio de 2011

La Casa Real no indigna a nadie


Sergio Rojas Recuero

Diario de un cabrón

11/06/2011

El próximo miércoles se cumplirá un mes del inicio de las protestas en la Puerta del Sol de Madrid. El sistema político en su práctica totalidad ha sido desde entonces sujeto de duras críticas por parte de un gran número de ciudadanos. Reivindicaban reformas que aportaran sentido común a los desorbitados salarios, las prebendas, las pensiones, los beneficios fiscales y el enriquecimiento en general de nuestros gobernantes y sus secuaces. Porque no es justo que la clase política mantenga semejante ritmo de vida a costa del pueblo. Que gracias a la falsa democracia imperante en nuestro país hayan establecido su chiringuito sin que nadie pueda hacer nada para remediarlo. Pero me llama poderosamente la atención que dentro de la vorágine mediática ocasionada apenas se haya hecho mención a la institución que indiscutiblemente lidera esta práctica parásita consistente en vivir a cuerpo de rey con el dinero de los contribuyentes. Me refiero, cómo no, a La Casa Real.

Se borraron del mapa. En el mismo instante en que los motivos de las manifestaciones afloraron desatando una tormenta mediática, la familia real decidió guarecerse y esperar a que cesara el temporal. Resulta obvio que los medios de comunicación recibieron algún tipo de instrucción al respecto, pues durante el tiempo en que más ruido generó el movimiento 15M no era posible encontrar noticia alguna relacionada con la sangre azul. España fue una República durante dos semanas. Sin duda, en vista de la situación, asomar la cabeza no era una buena idea.

Y es que a los políticos al menos podemos elegirlos, pero a ellos no. La gente parecía haber obviado uno de los términos que definen nuestro actual sistema: Monarquía Parlamentaria. Las protestas se centraron en el ámbito de lo parlamentario y se olvidaron de la cúspide de la pirámide democrática española: la Jefatura del Estado. Un órgano inamovible personificado en la figura del Rey Juan Carlos I. Una familia establecida en la más absoluta opulencia a costa de los ciudadanos. ¿Por qué? Porque sí. El nombramiento del entonces príncipe como sucesor al trono fascista supuso la opción menos mala, pues la peor hubiera sido la continuación de una dictadura militar. Su Majestad firmó la jubilación anticipada en el momento en que sancionó la Constitución de 1978, la cual le reconocía como Jefe del Estado y perpetuaría su posición privilegiada de forma vitalicia y hereditaria. Un texto que le atribuye multitud de poderes simbólicos y representativos, ya que todas las funciones unidas a la figura del monarca han de pasar o ser requeridas previamente por el Congreso de los Diputados. Mi pregunta es: ¿le importa verdaderamente el devenir de una nación a un individuo que acepta quedarse totalmente al margen a cambio de su trono? Supongo que los políticos de entonces pensarían: “Sí, sí, a este le ponemos la corona y que nos deje en paz“.

Según lo previsto en el artículo 62 de la C.E. corresponde al Rey proponer al candidato a Presidente del Gobierno, y en su caso, nombrarlo, así como poner fin a sus funciones en los términos previstos en la Constitución. Esto es: el pueblo vota y un partido gana las elecciones, su número uno es propuesto como Presidente por dicho partido, el Congreso vota su investidura y el Rey, lógicamente, lo nombra en el cargo. ¿Se imaginan al Rey rechazando a un Presidente de Gobierno? Yo no. Ni nadie. Aquí pues el ejemplo de atribución absurda.

Pero el artículo más importante para la familia real es el último, concretamente el punto subrayado:

Artículo 65.

1. El Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su familia y Casa, y distribuye libremente la misma.

2. El Rey nombra y releva libremente a los miembros civiles y militares de su Casa.

Pero, ¿cuánto dinero es esa cantidad global?

Año 2007 …………………………………………… 8,289.970 euros

Año 2008 …………………………………………… 8,663.020 euros

Año 2009 …………………………………………… 8,896.920 euros

Año 2010 …………………………………………… 8,896.920 euros

Año 2011 ……………………………………………. 8,434.280 euros

Total últimos cinco años …………………….. 43,181.110 euros

(más de 7.000 millones de pesetas)

Los ingresos medios con los que una familia española mantiene su Casa son de 26.000 euros anuales, es decir, 130.000 euros en cinco años. Según estos datos la Casa Real recibe del Estado tanto dinero como 332 familias de ingresos medios.

El salario mínimo interprofesional en 2011 se sitúa en 640,41 euros al mes, lo que hacen 7,684,92 euros al año. La Casa Real ingresa en un año la misma cantidad que 1.158 ciudadanos que perciban el salario mínimo.

El Presidente del Gobierno cobra 78.185 euros anuales, 114 veces menos que la dotación de la Casa Real.

Alguno pensará: “Bueno, pero es que hay muchos gastos, con ese dinero pagan todo lo relativo a sus gastos, empleados del Palacio de la Zarzuela, viajes, etc“. Pues no.

Esa cantidad NO incluye:

- Casi seis millones de euros que figuran como “Apoyo a la gestión administrativa de la jefatura del Estado", destinados al pago de salarios de empleados de la Casa Real (más de 140 personas en plantilla).

- Mantenimiento y servicio del Palacio de la Zarzuela, mansión del Príncipe y Palacio de la Almudaina. Estos gastos corren por cuenta de Patrimonio Nacional, quien tiene un presupuesto de 140 millones de euros.

- Vehículos oficiales. El Parque Móvil del Estado se hace cargo. Presupuesto aproximado de 50 millones de euros.

- Gastos derivados de viajes de Estado, a cuenta del Ministerio de Exteriores.

Los salarios de la clase política son, en muchos casos, desorbitados. La voluntad de inyectar lógica y raciocinio en los números de nuestros gobernantes debe ser unánime. Pero, ¿qué pasa con la familia real? ¿A ellos sí se les permite el despilfarro?

No sé vosotros pero yo, después de leer esto, estoy indignado.

http://www.sergiorojas.es/2011/06/11/la-casa-real-no-indigna-a-nadie/

domingo, 12 de junio de 2011

Tarde o temprano


María José Fernández Arcones

El Comercio

09/06/2011

Monarquía o república. Es una cuestión que la juventud española, menor de treinta y dos años, acabará planteando al Estado en los próximos años de una manera o de otra. Las instituciones, los observatorios sociológicos y los medios informativos lo saben y lo vienen detectando año tras año. La propia institución monárquica se esfuerza en funcionar de una manera más pragmática y apegada a la realidad con el fin de no perder contacto con la realidad ni traicionar la esencia del modelo de la Monarquía parlamentaria. De su capacidad para ser más transparente y de entender los cambios de mentalidad de los españoles va a depender el grado de aceptación de la monarquía en los próximos tiempos. El movimiento 15- M, que tantos mensajes, deshilvanados o no, nos está dejando, puede que haya empezado a desprecintar también la caja de celofán en la que metimos a la monarquía y sus miembros desde 1977 con el fin de construir la entonces ansiada democracia. Hoy, tantos años después, somos más y diferentes. Hubo un inevitable cambio generacional. La manera de relacionarnos individualmente con el Estado ha cambiado. Las instituciones surgidas dentro del marco constitucional de 1978 no pueden dejar de adaptarse de manera ordenada y real al paso del tiempo y responder al sentir de las gentes.

Se vienen registrando en los últimos tiempos algunos indicios de que la juventud española ha empezado a tutear a la monarquía, como parte de la democracia real en la que quiere participar. Indicios a los que el propio heredero Felipe de Borbón ha demostrado estar muy atento. El pasado 31 de mayo, durante su visita a Pamplona, donde acababa de entregar los Premios Príncipe de Viana, Felipe de Borbón mantuvo en la calle una inesperada charla con una joven ciudadana que llamó su atención y le espetó «con todos mis respetos, ¿cuándo usted sea rey tendrá la honestidad suficiente para proponer un referéndum sobre monarquía o república por una cuestión democrática?». La situación creada en plena calle, rodeado de escoltas, autoridades y público, le dio al futuro jefe de Estado una pequeña medida de la complejidad de la tarea que tiene encomendada y de la importancia de saber reaccionar con responsabilidad ante cualquier acontecimiento por nimio que sea.


* Afiche del dibujante Josetxo Ezcurra, publicado en el diario alternativo Rebelión.

viernes, 10 de junio de 2011

Un reto para la Política


Julio Anguita González

Mundo Obrero

Junio de 2011

Es la tarde del día de reflexión y vengo de estar acompañando a los integrantes del movimiento Democracia Real Ya, instalados en el bulevar del Gran Capitán de Córdoba. Durante mi acto de presencia algunos jóvenes me han planteado la madre de todas las preguntas ¿y ahora qué?

Los acampados y supongo que la inmensa mayoría de los que están dando el toque de atención y reflexión más mayúsculo desde hace muchísimo tiempo, están siendo conscientes de que la fase de ocupación y manifestación en la vía pública está tocando a su fin como única manifestación visible de su ejemplar capacidad de traducir a consignas, propuestas y actitudes un estado de opinión generalizado. Es decir, se trata de afrontar el reto de la ampliación de este movimiento a sujeto de intervención política inmediata en nombre de las aspiraciones de una mayoría social que lo es en función de la situación objetiva de sus integrantes: paro, precariedad, pérdida de horizonte, futuro más que incierto, derechos fundamentales negados en la práctica, etc. El reto no es otro que la transformación de hábitos mentales, imaginarios colectivos y subjetividades alienadas en consciencia de la propia situación y las causas de la misma. Ese tránsito conlleva implícita y explícitamente la asunción del protagonismo para facilitarlo; es la Política.

Afortunadamente los portavoces de este movimiento han sentenciado algo fundamental, "somos apartidistas pero no apolíticos". Esta precisión los hace incompatibles con quienes hacen del apoliticismo bandera del medro propio y excusa para sus concupiscencias. Y es que el problema ahora radica en como Democracia Real Ya lleva a buen puerto sus denuncias, sus anhelos y sus propuestas.

Se ha afirmado en estos días que los cambios- para ser efectivos- son inseparables del voto. Es cierto, pero solo a medias; la afirmación necesita ser precisada. El voto ciudadano en Democracia es la única fuente legítima de las leyes; pero ello no puede interpretarse de manera reduccionista como la obligación ineludible de votar a tal o cual partido político; es una opción tan cerrada que más bien parece un trágala. ¿Por qué no hablamos de propuestas y/o programas en vez de siglas partidarias? ¿Por qué no llevamos a las instituciones directamente las medidas nacidas de un gran consenso social, hijo del debate ciudadano?

Nunca he olvidado mi pertenencia a un partido político pero en él aprendí que éste no era otra cosa que una herramienta útil para crear- en unos casos- y en otros ayudar, a conseguir consensos, acuerdos, programas y movilizaciones de transformación social.

Democracia Real Ya, a mi juicio, no puede esperar que su esfuerzo presente y futuro cristalice en una espera del caballo blanco de Santiago que le ofrezca, a cambio de su voto, su mediación en las instituciones; la experiencia vivida en España me exime de mayores comentarios. Tampoco puede resignarse a ser interpretada en el campo del funcionamiento político; ya sabemos lo de traduttore, traditore. Porque además eso sería dejar el ejercicio de la Política en las exclusivas manos de las organizaciones políticas. El ciudadano y la ciudadana son los sujetos principales de la actividad política. Los partidos y su más que obvia necesidad, son algo más que unos meros confeccionadores de listas electorales para ejercer su actividad en las instituciones; tienen un papel esencial en la formación de la ideología, la vertebración social y la formación del consciente ciudadano.

Si este naciente movimiento quiere -y digo además que debe- convertirse en un sujeto de intervención en la Política, desde su apartidismo, debe buscar una organización plural, participativa, activa, profundamente democrática y centrada en concretar sus anhelos y luchas en torno a programas, propuestas legales y proyectos de organización de la sociedad y del Estado. De esta manera ejercerían el papel de una función política totalmente objetivada en la realidad concreta sin tener que optar, como tal movimiento, por siglas partidarias y haciendo de sus relación con ellas una cuestión de debate programático y de compromiso en la defensa del mismo.

http://www.pce.es/mundoobrero/mopl.php?id=1462

miércoles, 8 de junio de 2011

Alhambra indignada


Gregorio Morales*

Ideal

07/06/2011

¡Esto es mucho mejor! La indignación de la plaza del Carmen se escucha en Granada. Pero la de la Alhambra, en todo el país. Los indignados se han percatado de que si quieren resonar más allá de la urbe, el lugar de protesta es la Alhambra.

Los palacios nazaríes tienen gancho. Su música suena como un gong. Me lo dijo Mª del Mar Villafranca: “¡No te puedes imaginar el poder de convocatoria de la Alhambra!”. Ahora lo sé. No es que sea una vía. Es que es la Vía. Desde la Alhambra, todo se amplifica. Todo se escucha. Todo trasciende. Ante ella, la puerta del Sol es un juego de niños.

El domingo, la Alhambra se convirtió en la conciencia de España. Los indignados subieron a la colina como una mesnada democrática. Como los conquistadores de un nuevo orden. Y sacaron a Granada de su ominoso letargo para ponerla en vanguardia de la indignación.

Hasta el domingo, los medios nacionales habían concedido poca importancia a los acampados en la plaza del Carmen. Pero desde el domingo, los indignados granadinos marchan con la cabeza del movimiento. Cientos de medios se han hecho eco de su protesta. El mundo ha identificado la belleza de la Alhambra con la bella dignidad de los manifestantes sureños.

Hay lugares que son encrucijadas del tiempo. La Alhambra es la encrucijada de España. Desde ella, se gobernó la ciudad más populosa de Europa. En ella, se consumó la unidad nacional. En sus aposentos, nació la poesía renacentista española. A su vera, Juan de la Cruz escribió los versos más hermosos de nuestra literatura. En su corazón, el cante jondo fue rescatado para el Arte. Ahora, en ella, los indignados claman por que la Junta no destruya Andalucía ni a los andaluces. Parece una verdad de Pero Grullo. Lamentablemente no lo es.

Desde la Alhambra, al mundo. Lo que los políticos han hipotecado, la Alhambra lo deshipoteca. La voz de una ciudad abducida, estallando de pronto a la luz. ¡Qué inteligentes han sido los organizadores!

Las consignas resuenan. “Andalucía no es tu cortijo”, le estamparon al consejero Díaz Trillo, que trató de contemporizar, pero al que le salió el tiro por la culata. El catering con el que iba a agasajar a sus premiados, acabó en un comedor social. ¡Como debe ser! La plaza de los Aljibes se convirtió en un aleph que sumó todas las plazas indignadas de España.

Los lugares no son gratuitos. Lo importante es el entusiasmo, las propuestas singulares, la inteligencia, pero, si no se elige el lugar preciso, imposible levantar el vuelo. Desde la Alhambra, se gana el mundo. Si la Alhambra está indignada, cientos de diarios están indignados. ¡Sólo entonces los políticos comienzan a moverse!

En la puerta del Sol o en la plaza del Carmen, los indignados son inofensivos. En la Alhambra, una revolución.

http://lorealinvisible.blogspot.com/2011/06/alhambra-indignada.html

* Gregorio Morales Villena es socio fundador de UCAR-Granada.

** Fotografía extraída de Periodismo Cultural, el blog de la comunicadora gaditana Noelia Vera.

lunes, 6 de junio de 2011

El mosqueo del príncipe con la republicana arrasa en YouTube


'Desde luego has conseguido un minuto de gloria', le dijo a una joven que pedía un referéndum para suprimir la monarquía

La Voz Libre

06/06/2011

El príncipe Felipe se saltó el protocolo el pasado 31 de mayo en Pamplona cuando una ciudadana se dirigió a él para plantearle la posibilidad de celebrar un referéndum para abolir la monarquía e instaurar la república.

Después de la entrega de los premios Príncipe de Viana, al salir del Palacio de Congresos, el príncipe fue despedido con abucheos y gritos de "Viva la República". Una joven se encaró con él, le insistió con el asunto de la consulta y el heredero de la Corona estalló. "Desde luego has conseguido un minuto de gloria", le dijo a la mujer visiblemente irritado para zanjar la conversación.

El vídeo del príncipe y la joven republicana está arrasando en YouTube y lleva cerca de 100.000 reproducciones.

ASÍ FUE LA CONVERSACIÓN:

- Príncipe: "Como tú sabrás, desde luego no me corresponde a mí convocar un referéndum... y soy el principal...".

- Joven: "Bueno, puede proponer o puede abdicar".

- Príncipe: "Yo creo en el sistema".

- Joven: "Yo también creo en el sistema, por eso mismo si queremos una democracia..."

- Príncipe: "Pues por mecanismos democráticos todo es posible".

- Joven: "Hoy por hoy el referéndum es sobre una monarquía o una república...la Constitución es inviable".

- Príncipe: "Está prevista como un mecanismo posible".

- Joven: "Un mecanismo que usted conoce y que es bastante inviable".

- Príncipe: "El presidente lo conoce muy bien" (En referencia al presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz).

- Joven: "Bueno sí, yo también".

- Príncipe: "Claro".

- Joven: "Simplemente quería preguntarle eso".

- Príncipe: "Lo que no le puedo decir es que cambie de deseos porque son contradictorios a los míos. Yo voy a cumplir con mi deber, que he aprendido a hacerlo lo mejor posible y cumplo con la Constitución".

- Joven: "La Constitución debería ser un derecho de toda ciudadanía, poder plantearnos siquiera".

- Presidente de Navarra: "Ya lo plantearon los representantes del pueblo".

- Joven:"Yo no la voté".

- Otra persona: "¿Este es el único problema que tienes en tu vida?".

- Joven: "No, no. Sencillamente quiero dejar de ser súbdita para ser ciudadana y de esa manera poder incidir en la comunidad en la que vivo".

- Príncipe: "Y desde luego has conseguido un minuto de gloria".

- Joven: "No era lo que quería".

- Príncipe: "Pues lo has conseguido, porque esto no lleva a ningún sitio".


sábado, 4 de junio de 2011

Hora de despertar


Antonio Muñoz Molina

Escrito en un instante

20/05/2011

He pensado desde hace muchos años, y lo he escrito de vez en cuando, que España vivía en un estado de irrealidad parcial, incluso de delirio, sobre todo en la esfera pública, pero no solo en ella. Un delirio inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido por la ciudadanía, que aceptaba sin mucha dificultad la irrelevancia a cambio del halago, casi siempre de tipo identitario o festivo, o una mezcla de los dos. La broma empezó en los ochenta, cuando de la noche a la mañana nos hicimos modernos y amnésicos y el gobierno nos decía que España estaba de moda en el mundo, y Tierno Galván -¡Tierno Galván!- empezó la demagogia del político campechano y majete proclamando en las fiestas de San Isidro de Madrid aquello de “¡El que no esté colocao que se coloque, y al loro!” Tierno Galván, que miró sonriente para otro lado, siendo alcalde, cuando un concejal le trajo pruebas de los primeros indicios de la infección que no ha dejado de agravarse con los años, la corrupción municipal que volvía cómplices a empresarios y a políticos.

Por un azar de la vida me encontré en la Expo de Sevilla en 1992 la noche de su clausura: en una terraza de no sé qué pabellón, entre una multitud de políticos y prebostes de diversa índole que comían gratis jamón de pata negra mientras estallaban en el horizonte los fuegos artificiales de la clausura. Era un símbolo tan demasiado evidente que ni siquiera servía para hacer literatura. Era la época de los grandes acontecimientos y no de los pequeños logros diarios, del despliegue obsceno de lujo y no de administración austera y rigurosa, de entusiasmo obligatorio. Llevar la contraria te convertía en algo peor que un reaccionario: en un malasombra. En esos años yo escribía una columna semanal en El País de Andalucía, cuando lo dirigía mi querida Soledad Gallego, a quien tuve la alegría grande de encontrar en Buenos Aires la semana pasada. Escribía denunciando el folklorismo obligatorio, el narcisismo de la identidad, el abandono de la enseñanza pública, el disparate de un televisión pagada con el dinero de todos en la que aparecían con frecuencia adivinos y brujas, la manía de los grandes gestos, las inauguraciones, las conmemoraciones, el despilfarro en lo superfluo y la mezquindad en lo necesario. Recuerdo un artículo en el que ironizaba sobre un curso de espíritu rociero para maestros que organizó ese año la Junta de Andalucía: hubo quien escribió al periódico llamándome traidor a mi tierra; hubo una carta colectiva de no sé cuantos ofendidos por mi artículo, entre ellos, por cierto, un obispo. Recuerdo un concejal que me acusaba de “criminalizar a los jóvenes” por sugerir que tal vez el fomento del alcoholismo colectivo no debiera estar entre las prioridades de una institución pública, después de una fiesta de la Cruz en Granada que duró más de una semana y que dejó media ciudad anegada en basuras.

El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo plano la dificultad y la satisfacción del hacer. Es algo que viene de antiguo, concretamente de la época de la Contrarreforma, cuando lo importante en la España inquisitorial consistía en mostrar que se era algo, a machamartillo, sin mezcla, sin sombra de duda; mostrar, sobre todo, que no se era: que no se era judío, o morisco, o hereje. Que esa obcecación en la pureza de sangre convertida en identidad colectiva haya sido la base de una gran parte de los discursos políticos ha sido para mí una de las grandes sorpresas de la democracia en España. Ser andaluz, ser vasco, ser canario, ser de donde sea, ser lo que sea, de nacimiento, para siempre, sin fisuras: ser de izquierdas, ser de derechas, ser católico, ser del Madrid, ser gay, ser de la cofradía de la Macarena, ser machote, ser joven. La omnipresencia del ser cortocircuita de antemano cualquier debate: me critican no porque soy corrupto, sino porque soy valenciano; si dices algo en contra de mí no es porque tengas argumentos, sino porque eres de izquierdas, o porque eres de derechas, o porque eres de fuera; quien denuncia el maltrato de un animal en una fiesta bárbara está ofendiendo a los extremeños, o a los de Zamora,o de donde sea; si te parece mal que el gobierno de Galicia gaste no sé cuántos miles de millones de euros en un edificio faraónico es que eres un rojo; si te escandalizas de que España gaste más de 20 millones de euros en la célebre cúpula de Barceló en Ginebra es que eres de derechas, o que estás en contra del arte moderno; si te alarman los informes reiterados sobre el fracaso escolar en España es que tiene nostalgia de la educación franquista.

He visto a alcaldes y a autoridades autonómicas españolas de todos los colores tirar cantidades inmensas de dinero público viniendo a Nueva York en presuntos viajes promocionales que solo tienen eco en los informativos de sus comarcas, municipios o comunidades respectivas, ya que en el séquito suelen o solían venir periodistas, jefes de prensa, hasta sindicalistas. Los he visto alquilar uno de los salones más caros del Waldorf Astoria para “presentar” un premio de poesía. Presentar no se sabe a quién, porque entre el público solo estaban ellos, sus familiares más próximos y unos cuantos españoles de los que viven aquí. Cuando era director del Cervantes el jefe de protocolo de un jerarca autonómico me llamó para exigirme que saliera a recibir a su señoría a la puerta del edificio cuando él llegara en el coche oficial. Preferí esperarlo en el patio, que se estaba más fresco. Entró rodeado por un séquito que atascaba los pasillos del centro y cuando yo empezaba a explicarle algo tuvo a bien ponerse a hablar por el móvil y dejarnos a todos, al séquito y a mí, esperando durante varios minutos. “Era Plácido”, dijo, “que viene a sumarse a nuestro proyecto”. El proyecto en cuestión calculo que tardará un siglo en terminar de pagarse.

Lo que yo me preguntaba, y lo que preguntaba cada vez que veía a un economista, era cómo un país de mediana importancia podía permitirse tantos lujos. Y me preguntaba y me pregunto por qué la ciudadanía ha aceptado con tanta indiferencia tantos abusos, durante tanto tiempo. Por eso creo que el despertar forzoso al que parece que al fin estamos llegando ha de tener una parte de rebeldía práctica y otra de autocrítica. Rebeldía práctica para ponernos de acuerdo en hacer juntos un cierto número de cosas y no solo para enfatizar lo que ya somos, o lo que nos han dicho o imaginamos que somos: que haya listas abiertas y limitación de mandatos, que la administración sea austera, profesional y transparente, que se prescinda de lo superfluo para salvar lo imprescindible en los tiempos que vienen, que se debata con claridad el modelo educativo y el modelo productivo que nuestro país necesita para ser viable y para ser justo, que las mejoras graduales y en profundidad surgidas del consenso democrático estén siempre por encima de los gestos enfáticos, de los centenarios y los monumentos firmados por vedettes internacionales de la arquitectura.

Y autocrítica, insisto, para no ceder más al halago, para reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo y la queja, miembros de una comunidad política sólida y abierta y no de una tribu ancestral: ciudadanos justos y benéficos, como decía tan cándidamente, tan conmovedoramente, la Constitución de 1812, trabajadores de todas clases, como decía la de 1931.

Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto.

http://antoniomuñozmolina.es/2011/05/hora-de-despertar/

jueves, 2 de junio de 2011

El Rey anda mal de los nervios


Juan Carlos Escudier

Público

02/06/2011

Decían que el Rey estaba mal de la rodilla y resulta que lo que no anda nada bien es de los nervios. Lo de la rodilla se veía venir porque el jefe del Estado es de los que suelen saltarse el protocolo y de tanto brinco las articulaciones terminan por resentirse. Pero lo de los nervios es muy preocupante por impredecible. Los ataques pueden darle en una cumbre, como cuando mandó callar a Hugo Chávez y organizó la de San Quintín, o en una recepción en Zarzuela y emprenderla con esos periodistas que, según cree, sólo piensan en darle por muerto y ponerle un pino en la tripa.

Si en algo lleva razón el monarca es en que la prensa no ha hecho bien su trabajo en relación a su borbónica mismidad. Durante años, ha ocultado sus deslices, sus ausencias, las periódicas crisis palaciegas y hasta sus negocios, que sólo llegaban a conocerse parcialmente cuando sus administradores terminaban sentados en el banquillo por algún tipo de estafa. En torno a su figura se levantó un muro de protección que llegó a convertirle en un rey burbuja, a salvo de la crítica de una sociedad democrática. Caído en parte ese telón de acero, se comprueba que la institución es de una porcelana tan delicada que se desconcha a la primera fuera de la vitrina.

De este último arranque vitriólico de campechanía, puede inferirse que lo que realmente molesta al Rey no son las especulaciones acerca de salud sino el debate ya iniciado sobre su abdicación del trono, que es un tema que le produce urticaria y que explicaría sus últimas apariciones con la barba tan desaliñada. Según parece, el Rey, como cualquier hijo de vecino, no tiene ninguna prisa en cruzar la laguna Estigia, y cuando le llegue la hora pretende hacerlo con la corona puesta, aunque tenga que sujetársela a la cabeza con una goma bajo la barbilla.

Ello no justifica en ningún caso que pierda los papeles, ya que la monarquía viene a ser de esos polvorones que sin papel se desmoronan. Al fin y al cabo, para la Casa Real siempre será mejor que se hable de abdicación y no de República, que es otro debate que habrá que suscitar seriamente tarde o temprano.

http://blogs.publico.es/escudier/830/el-rey-anda-mal-de-los-nervios/