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lunes, 29 de noviembre de 2010

Ciclo de Conferencias "Monarquía, República y Democracia"


Ciclo de Conferencias
MONARQUÍA, REPÚBLICA Y DEMOCRACIA

Martes 30 de noviembre, 19 horas - Antonio Romero Ruiz (Coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República, vicepresidente de la Asociación de Amigos de LaRepública.es) - "La ruptura del pacto constitucional de 1978".

Miércoles 1 de diciembre, 19 horas - Mesa Redonda entre Manuel Navarro Lamolda (Maestro nacional y secretario de Granada Laica), Emilia Barrio Rodríguez (Historiadora y presidenta del Fórum de Políticas Feministas de Granada) y José Ángel Marín Gámez (Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Jaén) - "Monarquía o República".

Jueves 2 de diciembre, 19 horas - Nicolás María López Calera (Catedrático emérito de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada) - "Democracia y democratización en la sociedad española".

Salón de Grados. Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Granada (calle Rector López Argüeta s/n).

Organiza: Asociación Universitaria Politeia.

Colaboran: UCAR-Granada y Granada Laica.

Salud y Tercera República.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Al Rey ya no se le debe nada


Juan Carlos Escudier

Público

24/11/2010

Don Juan Carlos ha cumplido 35 años en el trono y, aunque con menor intensidad que en otras ocasiones, las laudatorias han vuelto a bruñir con aladdin su regia armadura. La tradición exige que, coincidiendo con el aniversario, se glorifique especialmente el pilotaje de la dictadura a la democracia de quien fue designado a dedo por el dictador. Su papel en la transición, según se nos dice, justificaría que él y sus herederos sigan ciñendo la corona, que al fin y al cabo da al país un toque retro muy elegante. De ahí que aceptemos sin más pulpo como animal de compañía, cuando lo normal sería constatar que si el Rey optó por la democracia fue porque no tenía otro camino. ¿Acaso alguien podía imaginarse en 1975 una restauración del absolutismo?

La exaltación de su figura ha convertido al Rey en un mito en blanco y negro con voz en off de Victoria Prego. A la inviolabilidad constitucional de la que disfruta, se unió la contemplación acrítica de sus acciones y la disculpa de sus meteduras de pata. El jefe del Estado podía ausentarse del país sin dar cuenta a nadie de su paradero, crear conflictos diplomáticos mandando callar a presidentes de otras naciones, aceptar coches de lujo y carísimos yates o participar en oscuros negocios, de los que se tenía noticia cuando sus asesores financieros acababan en el banquillo o en el trullo.

La omertá que los principales partidos políticos han establecido en torno a la monarquía ha permitido a esta singular familia abstraerse de la exigencia básica de explicar qué hace con el dinero de todos y hasta dónde alcanza su patrimonio. Los ciudadanos tenemos derecho a conocer si el Rey compra acciones del Popular o de ACS, o si tiene deudas con algunos de sus primos árabes, lo que nos permitiría entender por qué el saudí Fahd no iba a la Zarzuela en sus estancias en España sino que era nuestro jefe de Estado el que le giraba visita a su palacio de Marbella.

Si algún débito teníamos con el Rey, lo hemos satisfecho con intereses. Tanto el monarca como el sucesor deberían ser conscientes de que somos los contribuyentes quienes abonamos su fiesta a escote y que si aceptamos la pervivencia de una institución medieval no es porque reconozcamos sus derechos históricos sino porque nos da la real gana. Y que podemos cambiar de opinión.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Conferencia Republicana "Encuentros Moraos"


Nadim Hammoudi Arques

Encuentros Moraos

23/11/2010

Haciendo balance de la reciente situación político-económica-social del actual Estado Español en sus 33 años de democracia, entendemos que han de recuperarse los Valores Republicanos, libertad, igualdad y fraternidad, ya que de forma reiterada y lesiva se han ido vulnerando los derechos y libertades fundamentales promulgados en la Constitución Española ratificada en diciembre del 1978 mediante referéndum, además de encontrarse numerosas contradicciones dentro del articulado. Lo que sumado a la actual crisis financiera ha agravado notablemente la situación en el actual marco del Estado, provocando una crisis institucional y ética sin precedentes en el s. XXI. Entendemos pues, que existe un retroceso en las conquistas sociales desde que existe movimiento social organizado ganadas paso a paso y con mucho esfuerzo, hacía una situación más parecida a tiempos de la Revolución Industrial que al actual momento del llamado "Estado del Bienestar", donde día tras día se ven recortados los derechos y libertades de todas las personas.

Actualmente no existe ningún movimiento republicano auténticamente organizado y cohesionado en pro de la Democracia Radical. Existen multitud de organizaciones con más o menos peso dentro de la sociedad civil pero ninguna con la suficiente fuerza como para calar y hacerse escuchar dentro de ella. Es por este motivo por el que desde Granada se ha intentado rellenar este hueco y aunar esfuerzos creando la plataforma "Encuentros Moraos", una iniciativa de las juventudes republicanas, que aglutina a muchos de los jóvenes militantes republicanos locales con el único propósito de aunar esfuerzos y poder estar mejor organizados, donde tener una base bien enraizada para la consecución de un Estado en Democracia Radical, ya que si los principios republicanos no calan en la sociedad civil de ninguna otra manera se podrá llegar a la consecución de este, pues la única forma de alcanzar un Estado Republicano es mediante el ejercicio libre y democrático de toda la sociedad civil, no hay otra vía posible más que esa.

Desde aquí hacemos un llamamiento a todas las asociaciones republicanas y a todas las personas que sin formar parte de ellas sienten como propios los valores republicanos a participar activamente y formar parte de esta plataforma. Para poder alcanzar el propósito de crear un acto donde darnos a conocer como plataforma acordamos en asamblea el día 9 de noviembre de 2010 hacer varias actuaciones, entre ellas realizar una conferencia didáctica en el ámbito universitario, la cual me dispongo a presentar, ya que es este el ámbito en el que esencialmente nos movemos los integrantes de "Encuentros Morados", por ser una asociación eminentemente joven, para poder así acercarle a la juventud nuestros principios e ideales para que estos también conozcan y participen de ellos.

La Conferencia Republicana que proponemos ha de ser un encuentro plural y abierto a dudas, en tal modo, ha de ser eminentemente didáctica con el fin de poder acercar al máximo posible la plataforma. Esta debería de constar con al menos dos ponentes y tener una duración de entre una hora y media a dos como máximo, para no resultar excesivamente larga, incluido un coloquio final en el que se puedan aclarar todas las dudas que vayan surgiendo acerca de la asociación y los ideales republicanos. También sería de gran ayuda que uno de los ponentes fuese una persona con un cierto renombre dentro del movimiento republicano para atraer más la atención y haga más dinámica la charla, la experiencia en este sentido es de vital importancia.

Las líneas a seguir durante la conferencia deben de ser las siguientes:

- Presentación de la plataforma y ámbitos de actuación
- ¿Por qué una República?
- Contexto histórico-político Primera y Segunda República
- Transición Española 1975 – 1978
- Actual crisis económica
- Cómo y qué República
- Propuesta de República
- Coloquio final

Fundamentalmente estas deben de ser las líneas maestras a seguir durante la conferencia que se desarrollaran, ampliarán y, se debatirán antes de la consecución de dicho acto para poder abordarlos de la mejor forma posible y que así ésta se convierta en un acto no sólo de acercamiento y participación, sino además de concienciación republicana y como un análisis crítico de nuestro actual modelo de Estado en propósito de cambio hacia una Democracia Radical Republicana y Federal.

Habiendo hecho el planteamiento de Conferencia Republicana de la plataforma "Encuentros Moraos" paso el documento a mis compañeros de la plataforma para su valoración, revisión y discusión interna.

En Granada a 23 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Don Felipe cuando besa, no la besa de verdad


Pablo Alcázar López

Donde los ángeles

21/11/2010

Los diarios han publicado la foto de los Príncipes de Asturias besándose en el concierto de Shakira, el viernes pasado. A muchos radiofonistas se les ha hecho el micro pepsicola comentando el prodigio. “Han actuado con total naturalidad, como cualquier pareja de su edad. Una buena noticia para España,entre tanta noticia preocupante, este beso abre una puerta a la esperanza...”.Este beso se ajusta perfectamente al espíritu del Capítulo Segundo de nuestra Carta Magna —el que tutela los derechos y libertades de los ciudadanos— que prescribe, en su artículo 14, que "los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Por eso, los miembros de la Casa Real española, siempre que la ocasión lo permite, gustan de aparecer ocupados en quehaceres no muy diferentes de los que llenan los días de los demás ciudadanos. Una de las infantas es maestra y ejerció en su juventud en un colegio privado. Otra, estudió también una carrera universitaria,regateó y pescó a un jugador olímpico de balonmano. El Príncipe de Asturias recibió la educación que la alta burguesía paga a sus hijos y convivió en sus años mozoscon jóvenes militares en varias academias.

La construcción de un héroe, la formación de un príncipe, exigía en el Renacimiento —y así lo recetó Maquiavelo— un punto de crueldad, un escrúpulo de fiereza, sin llegar a ser odiado. En los tiempos presentes, "igualitarios y democráticos", el lanzamiento y promoción de un líder necesita de un tratamiento adecuado en los medios de comunicación, que, desde luego, no puede ser el mismo si el personaje que hay que vender parte de la nada o si procede de estirpe regia. El cineasta Abel Gance, en su notable película "Napoleón", pone el acento desde el principio en los elementos diferenciadores, en los estigmas y signos excepcionales que desde la infancia acompañan al héroe plebeyo que tiene que diseñar:un águila real que no lo abandona desde los 10 años, un círculo luminoso que abraza la figura de Napoleón, un gesto arrogante y un comportamiento limpio de cobardía y de mezquindad. Napoleón, en el film de Gance, es decorosamente fiel, desde la infancia, a la excelencia de un destino que parece conocer. Pero, cuando se es heredero de un reino, la retórica de la excepción exige que el héroe recorra meticulosamente la escala de lo cotidiano, de lo vulgar. Que agote todas las estaciones de lo acostumbrado. Como si debiera hacerse perdonar la potestad heredada, en un Reino que destierra en su Ley Suprema los privilegios por razón del nacimiento.

A veces, son los periodistas los que ponen una pizca de exageración ridícula en esta retórica de la insignificancia: un periódico titulaba el 16 de setiembre de 1987, "El Príncipe volará sin privilegios", al dar la noticia del primer vuelo de instrucción que realizó don Felipe a bordo de un avión T-34 mentor, en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia. Las leyes de la física de entonces no encontraron inconveniente en que, para volar, el heredero prescindiese de sus privilegios. Y todo el mundo estuvo de acuerdo en que el Príncipe de Asturias podría volar, como cualquier ser humano: con dificultades, con miedo, en vuelo rasante, en vuelo picado, acrobáticamente, henchido de felicidad e, incluso, sin privilegios. Lo que no hubiera podido hacer de ninguna manera, ni él ni nadie, es volar sin alas. De la misma manera que los príncipes de Asturias, hoy en día, se pueden besar de muchas maneras, como cualquier pareja de enamorados, pero si lo hacen en público, jamás lo harán “con total naturalidad”. Seguirán un protocolo publicitario del que estarán excluidos la pasión y el arrebato, porque los herederos cuando besan en los conciertos, nunca besan de verdad, y a todos interesa besar con teatralidad. Les va en ello el interesante puesto de trabajo que la fortuna les ha regalado de por vida.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El proyecto republicano


Carlos París

Público

17/11/2010

Que gran parte de nuestra ciudadanía se encuentra cada vez más escéptica ante la política es un hecho manifiesto. Y, si contemplamos el espectáculo que últimamente se nos ofrece, no es de extrañar tan penosa situación. Ante la actual crisis nos encontramos, por una parte, con un Gobierno que, carente de iniciativa, no dictamina más medidas que aquellas que le son dictadas por los grandes mercados financieros y sus directivos, altamente perjudiciales para la mayoría de la sociedad y contradictorias con la ideología que dice profesar. Por otra, una oposición, la del PP, que critica implacablemente dichas medidas, pero que no ofrece otra alternativa que no sea la de reducir impuestos y, consiguientemente, dañar aún más a los trabajadores y clases medias, disminuyendo los servicios sociales.Ya antes, año tras año, venimos asistiendo a debates parlamentarios en los cuales, bajo el reinado de un bipartidismo impuesto y nada representativo, la política parece quedar reducida a la confrontación entre PSOE y PP con discursos, que, en gran medida, se limitan a un intercambio de reproches sobre quién lo hace hoy mal o lo hizo peor en pasados tiempos. Y así, cuando las acciones de protesta, como la última huelga, son convocadas, hemos podido oír a más de uno que no participa “porque ello no sirve de nada”.

Ahora bien, si queremos diagnosticar la última raíz de nuestro evidente malestar político, yo diría que se sitúa en la falta de un proyecto histórico que atraiga el interés popular. Y, sin embargo, este proyecto capaz de abrir un futuro mejor ha existido y sigue alentándose bajo el actual reinado de la mediocridad oficial. Es el que representó la II República y que fue criminalmente yugulado. Aunque siguió vivo en la oposición a la dictadura, para naufragar, desdichadamente, en las componendas de la Transición.

La II República española, en efecto, no significó sólo un cambio en la concepción de la Jefatura de Estado, al sustituir la arcaica forma de transmisión por herencia sanguínea de las monarquías –con una monarquía, además, corrompida y decrépita– por una Presidencia democrática. Constituyó el esfuerzo, aupado por el mundo de una floreciente cultura y por las masas históricamente relegadas, de acometer los grandes problemas que, bajo el poder de las clases dominantes, venía arrastrando nuestra vida colectiva. Heredaba tal empeño la larga crítica del anquilosamiento español realizada desde el siglo XIX por la intelectualidad innovadora, por los movimientos obreros y feministas, por los nacionalismos.

Y, al llevarlo a la práctica, se atacaron males ancestrales. Por ejemplo, el abandono de la enseñanza pública en la vieja política, mediante la creación de 13.570 escuelas en dos años y la mejora de la situación de los maestros en ingresos, en dignidad y en la atención a su formación. Se trató de remediar la injusta distribución de la tierra mediante la Ley de Reforma Agraria. Se proclamó rotundamente la soberanía de un Estado laico frente a la retardataria gravitación del poder eclesiástico sobre nuestra historia. Se concedió a las mujeres el derecho al voto, conquista que todavía se encontraba inalcanzada en otros países democráticos. Y se abrió paso a las reivindicaciones nacionales a través de los estatutos de autonomía.

En otros ámbitos, se prosiguieron y culminaron avances ya emprendidos en el despertar de nuestra sociedad, en el florecimiento cultural que, desde la mitad del siglo XIX, se había ido produciendo en literatura, en ciencia, en arte, en teatro. Y se llevó la cultura a los pueblos en las Misiones Pedagógicas, en La Barraca, en el Teatro Proletario. Y, de un modo decisivo, se asentó una vida pública basada en la austeridad y la honradez, frente a la corrupción que se había extendido desde la corona a los más diversos campos.

Pero, al rememorar la II República, lo pertinente como lección actual no consiste en ponderar sus logros- o reconocer sus limitaciones y errores; lo decisivo es hacer hincapié en la voluntad de afrontar los problemas y crear una nueva realidad española, rompiendo el estancamiento en que las clases dominantes habían sumido al país. En la visión de la tarea política como un proyecto creador. Como un debate entre proyectos de futuro, ya que, evidentemente, dentro de la Repúblicacoexistían muy diversas concepciones, capaces de ser discutidas. Y es esta marcha hacia nuevos horizontes lo que atrajo, por encima de las grandes diferencias de orientación, un fervor popular, una entusiasmada esperanza, y permitió una defensa heroica por parte del pueblo frente a ejércitos mucho más poderosos. Y es lo que hoy día falta en una política sin alas. Y hace que unos se desengañen y otros se orienten, como escapatoria, hacia las ilusiones de un aislamiento separatista.

Pero el aplastamiento bélico de la II República no derrotó sus necesarios ideales. Siguieron vivos en la oposición a la dictadura. Bajo su brutal represión se desarrollaron los movimientos obreros, universitarios, feministas. Floreció una importante creación cultural en el cine, el teatro, la literatura, el pensamiento, y brotó la solidaridad unitaria propia de la lucha. Se dibujaba la posibilidad de una nueva España, unidos sus pueblos en una república federal, en la que el capitalismo fuera superado y en que la política internacional se guiara por el apoyo al Tercer Mundo. La III República es el proyecto que hoy día puede devolver la ilusión a muchos ciudadanos desencantados, superando la herencia de la dictadura.

Carlos París es filósofo y escritor. Presidente del Ateneo de Madrid

jueves, 18 de noviembre de 2010

Valle de los Caídos: “Verdad, Justicia y Demolición”


Federación Estatal de Foros por la Memoria

17/11/2010

Por justicia y dignidad democrática

De todos los grandes monumentos construidos como símbolos por los regímenes fascistas del siglo XX, solamente el Valle de los Caídos sobrevive. La Cancillería del Reich en Berlín o la gran cruz gamada del estadio de Nuremberg fueron destruidas y luego reutilizados sus restos en monumentos erigidos para recordar a sus víctimas o celebrar su derrota. En España no sólo el pasado fue diferente, sino que también lo es el presente: El Valle de los Caídos, un recordatorio gigantesco del fascismo en su variante nacional-católica española, no es cuestionado en lo esencial. El diseño inicial sobrevive: no se ha pensado en desmantelar sus estructuras; se respetan los sepulcros de los líderes; los frescos que glorifican la masacre que llevó a cabo un asesino perjuro, mediante la cual secuestró la soberanía del pueblo español durante cuarenta años. La orden sacerdotal consagrada al respeto de su memoria sigue allí, como siguen los miles y miles de cuerpos de los muertos en batallas y paredones que llenan las criptas del valle.

La cruz que culmina la basílica se interpreta por razones culturales de acuerdo con la iconografía cristiana. Es un error: la gigantesca cruz de Cuelgamuros, que impone su presencia a cientos de kilómetros de distancia, tiene poco de símbolo de perdón y salvación; la cruz es sobre todo la representación de la muerte infame y dolorosa que aguarda a los que se rebelan contra el poder.

La enorme cruz del Valle es un aviso a navegantes erigido en el centro de la península, una espada de Damocles, una amenaza latente al conjunto de la sociedad española: no es la cruz de Cristo sino la de Espartaco, como aquellas de las que colgaron miles de esclavos sacrificados por haber osado cuestionar el poder establecido a lo largo de los siglos; por haberse atrevido a soñar y proponer un mundo mejor.

En suma, el Valle de los Caídos es un horror que persiste de forma inconcebible en el corazón mismo de un país, España, que se complace en autoconsiderarse como país democrático, pero cuyas instituciones son incapaces de hacer frente a este legado indeseable. Es más, en los últimos años el Valle se ha convertido en un centro de peregrinación del fascismo internacional.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria propone una solución justa al problema del Valle de los Caídos:

* La basílica debe ser desacralizada, no puede consentirse ni por un día más que se emplee la religión para legitimar un lugar infame como ese, construido para dar sentido y legitimidad al golpe, la guerra y la dictadura. La orden religiosa custodia del Valle debe ser trasladada, y los restos de Franco y Primo de Rivera deben ser exhumados y entregados a sus familias.

* El número y el origen de los miles allí sepultados deben ser cuantificados e investigados: son la prueba de un crimen de masas, la guerra, pero también del asesinato, la cárcel y la deportación que supuso la dictadura. No se trata de un problema de ubicación de huesos, se trata de hacer saber cómo se construyó aquel osario y cuál su origen.

* El espacio del Valle, sus instalaciones y la Basílica tienen que ser reconvertidos en un Memorial dedicado a las víctimas del fascismo y a los presos políticos que lo construyeron como trabajadores forzados. De un lugar de memoria fascista debe transformarse en un lugar de memoria democrático, como Auschwitz o el Museo del Holocausto de Jerusalén. Un lugar para homenajear y recordar a las víctimas, y no a los verdugos.

* Las empresas y grandes fortunas que se lucraron con la construcción del Valle y el empleo masivo de trabajadores forzados, deben ser investigadas, sus nombres publicados y obligadas a pagar indemnizaciones a los supervivientes y sus familias, tal y como han hecho recientemente el Estado, instituciones y empresas alemanas con los trabajadores que fueron deportados para sostener el esfuerzo de guerra nazi.

* El Valle debe ser retirado de la propaganda turística de la Comunidad de Madrid que actualmente, de forma indecente, lo sitúa como una parte de la llamada Ruta Imperial que une enclaves históricos; este simple hecho, esta consideración como «imperial» al monumento fascista, nos muestra la insensibilidad y la nula credibilidad democrática de quienes niegan el derecho de obtener justicia, e incluso el reconocimiento de su misma existencia, sólo en el caso de las víctimas del franquismo.

* La gran cruz debe ser desmantelada, de ninguna forma puede consentirse que se siga alzando hacia el cielo ese símbolo de muerte y venganza. Propugnamos una voladura (controlada) como culminación de un gran acto público nacional de desagravio a las víctimas del franquismo.

Hoy, la pervivencia del Valle de los Caídos es una prueba de la plena vigencia del “modelo español de impunidad”, que niega el derecho a la VERDAD, la REPARACIÓN y la JUSTICIA a las víctimas del franquismo y las mantiene en un status de aberrante indefensión jurídica. Es un símbolo de la continuidad del franquismo, al igual que el carácter legal y firme de las sentencias y tribunales que juzgaron en el pasado a cientos de miles de españoles, que una mal llamada Ley de Memoria mantiene.

Denunciamos el miedo de las autoridades a afrontar la necesidad de poner fin a la pervivencia del Valle. Las propias dimensiones del monumento impiden ocultar su presencia; las acciones cosméticas, tales como disimular las concentraciones fascistas con un camuflaje de misa católica, no resuelven el problema. Lo fundamental es la propia existencia de la cruz y de todo al conjunto monumental como principal lugar de memoria de la sublevación contra el régimen democrático, de la guerra contra el pueblo español y del fascismo nacional e internacional.

La Federación Estatal de Foros por la Memoria cree que es indispensable una acción decidida que ponga fin a esta situación. Es preciso hacer pedagogía pública de los crímenes franquistas y de la necesidad de actuar de forma contundente y clara en el Valle de los Caídos.

En las puertas del mausoleo fascista, ciudadanas y ciudadanos venidos de todas partes exigimos coherencia democrática y valor para poner fin de una vez a este gigantesco homenaje de la dictadura. Por higiene ciudadana y por respeto a la dignidad de las víctimas del franquismo hacemos un llamamiento a todas las fuerzas políticas y sociales a abrir un proceso que ponga fin a esta situación.

Por justicia y dignidad democrática

Federación Estatal de Foros por la Memoria

El Escorial, 20 de Noviembre de 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

La "Marcha Azul"


José Ramón Miranda

blogs.larepublica.es/jrmiranda

14/11/2010

La marcha kilométrica avanzaba a paso rápido por la carretera de La Coruña. “Debe tratarse de una nueva Marcha Verde”, comentaban unos pastores que veían asombrados la escena desde un otero. Un turista, armado de una rudimentaria cámara de fuelle, apeaba su viejo cacharro en una cuneta seguramente llena de esqueletos e intentaba plasmar el instante. Era lo más parecido a aquel soñador de Monte Palomar que dijo haber fotografiado la modesta tapadera de un congelador de botellas, la famosa tapadera de Adamski, fallecido el 23 de abril de 1965 de un ataque al corazón, convencido hasta su muerte de haber fotografiado un platillo volante. No, mejor aún, sería probablemente un jubilado que había salido con su pequeño utilitario a tomar el aire de la sierra de Gredos. Definitivamente no se trataba del rodaje de una película sobre la “Marcha Verde”. Lo de ahora parecía más bien una “Marcha Azul”. Seguía avanzando con paso firme y culebreo de banderas. El turista, algo asustado, recordó una Declaración de Principios, aquella de “En Madrid a 14 de noviembre de 1975, y reunidas las delegaciones que legítimamente representan a los Gobiernos de España, Marruecos y Mauritania, se manifiestan de acuerdo en orden a los siguientes principios, bla,bla,bla…firmado, Carlos Arias, Ahmed Osman, Hamdi Mouknass”. El turista se tomó la pastilla de la tensión que había olvidado tragar en el desayuno y siguió haciendo fotos, ahora a un halcón peregrino que revoloteaba sobre el azul-mahón cielo de Cuelgamuros. El cadáver de Luis García Berlanga continuaba expuesto en la Academia de Cine de Madrid, el suplemento XL Semanal ofrecía su última entrevista, concedida sólo tres días antes, y un agujero en tierra le esperaba en Pozuelo de Alarcón. La edición digital del diario ABC daba esa radiante mañana de domingo una noticia que nos dejaba a todos algo menos inquietos: “Miles de personas han acudido hoy en masa al Valle de los Caídos para asistir a la misa de los benedictinos prohibida por el Gobierno «por seguridad». Tantas se han desplazado hasta El Escorial, que han provocado atascos de unos diez kilómetros y Patrimonio se ha visto obligado a permitir la entrada al valle. Los monjes han contabilizado unos 2.000 vehículos”. Una vez más, el Gobierno había claudicado ante una marcha pedestre, en este caso la “Marcha Azul” de los nostálgicos de la caverna hacia el Valle de los Caídos. De haber vivido hoy García Berlanga, y de haber escrito él este modesto artículo, tal vez hubiese pasado a otro escenario tras un punto y aparte y hubiera comenzado en otro ámbito, en otro tiempo y de otra manera. Por ejemplo, que ya es hablar por no callar, como lo hizo “Cambio 16” un 8 de diciembre de 1975: “A esa hora, un camarero de Perico Chicote, que es el encargado del bar de las Cortes, interrumpía la reunión para servir un café cortado a Antonio María de Oriol y Urquijo, un whisky para Girón, otro whisky con soda para Iñigo Oriol…y patatas fritas, chorizo y tortilla de patata para todos”.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Carta abierta a la Comunidad Universitaria por el ciclo de conferencias “Temas de actualidad”



10/11/2010

La Coordinadora Republicana de Granada se suma a la carta enviada a la Comunidad Universitaria de la UGR ante las conferencias de carácter religioso que tuvieron lugar a finales de octubre en la Escuela de Caminos. Para unirse a ella y firmarla, ha de enviarse un mensaje al Dr. Manuel Soler (msoler@ugr.es), especificando nombre, apellido y DNI.

CARTA ABIERTA AL RECTOR, AL EQUIPO DE GOBIERNO DE LA UGR Y A TODA LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

Durante estos días se está impartiendo un curso de libre configuración que se convalida por 1, 1,5 ó 2 créditos según las facultades. Se trata de un ciclo de conferencias que lleva por título “Temas de actualidad”. Los títulos de las conferencias y los nombres de los conferenciantes están disponibles en http://www.ugr.es/~senewman/libreconfiguracion.htm. El contenido de este curso es netamente católico y con un claro objetivo evangelizador (una de las conferencias se titula “Seguidores de Cristo y constructores de la cultura de la vida” y está impartida por un obispo). Como se especifica en la mencionada página Web, el curso se evalúa con la asistencia a un mínimo de 7 conferencias y la presentación del resumen de una de ellas, la que el alumno elija, sin especificar extensión.

En el cartel de propaganda que se ha distribuido por las distintas facultades hay dos logotipos: el de la Universidad de Granada y el del Seminario de Estudios J. H. Newman, sin especificar el nombre de ningún responsable de la organización. Esta asociación (http://www.ugr.es/~senewman/index.htm), organizada en el seno de la UGR y con una dirección de correo electrónico de la UGR (senewman@ugr.es), está basada en unas inquietudes total y exclusivamente católicas. Entrando en su Web se puede ver que en la página de inicio se especifica: “Desde el Seminario de Estudios “J. H. Newman” queremos fomentar el conocimiento, desarrollo y divulgación del pensamiento cristiano católico en el ámbito de competencia de la Universidad de Granada, como un servicio a la sociedad de nuestro tiempo”. Y unas líneas más abajo: “queremos mostrar la belleza de nuestra fe a través de diversas actividades”.

La primera de las conferencias tuvo lugar el pasado lunes 18 de octubre, llevaba por título “Ciencia y religión. Una experiencia personal” y estuvo impartida por dos profesores de matemáticas de nuestra Universidad. En ella se habló en varias ocasiones de “creación” y de “seres creados” haciendo caso omiso de la teoría evolutiva afianzada como realidad científica durante los últimos 150 años y, además, se ridiculizó el método científico en general. Aparte de esto, y a pesar del título de la conferencia, lo único que se habló de ciencia fue mencionar unas citas de científicos famosos declarando que eran creyentes, que la ciencia no puede dar una opinión sobre Dios o, en el caso de Darwin, que “nunca había negado la existencia de Dios”. Aproximadamente el 90% de la conferencia estuvo dedicada a un ejercicio de evangelización destacando que lo más importante de la vida es responder a las preguntas “quiénes somos”, “de dónde venimos” y a dónde vamos”. Pero además, no se trataba de una evangelización disimulada y moderada, sino que era muy exigente y dirigida a creyentes muy comprometidos.

En relación con estos hechos los abajo firmantes queremos exponer lo siguiente:

1) No estamos en contra de las personas creyentes, pero estamos convencidos, al igual que algunos de los evolucionistas más importantes (por ejemplo Stephen J. Gould o Francisco J. Ayala) de que Ciencia y Religión deberían constituir dos magisterios totalmente independientes. Esta postura ha permitido que eminentes científicos sean también profundamente religiosos.

2) Somos conscientes de que los alumnos tienen que completar un número de créditos de libre configuración y que en la mayoría de las licenciaturas no hay oferta suficiente para cubrir todos los créditos necesarios. Pero esto no implica que cualquier curso o ciclo de conferencias tenga que ser aceptado. Ninguno que vaya contra la Ciencia o la Cultura debería ser aprobado y mucho menos premiado tan generosamente (¡hasta dos créditos por asistir a siete de nueve conferencias y presentar el resumen de una de ellas!).

3) La Universidad de Granada no puede permitir que en su nombre se impartan conferencias que no sólo están dedicadas a evangelizar, sino que, además, expresan opiniones anticientíficas contrarias a lo que se está explicando en sus aulas.

4) La Universidad de Granada, financiada con fondos públicos, debe de ser aconfesional al igual que el Estado Español, y no puede dar cobijo en su seno a una asociación que especifica como principal objetivo “fomentar el conocimiento, desarrollo y divulgación del pensamiento cristiano católico en el ámbito de competencia de la Universidad de Granada, como un servicio a la sociedad de nuestro tiempo”.

5) El objetivo especificado en el punto anterior, de ninguna manera se puede considerar “un servicio a la sociedad de nuestro tiempo”. Expandir una creencia, religiosa o de cualquier otro tipo, sólo va en beneficio de los miembros de esa comunidad de creyentes que se hacen más numerosos y, por tanto, más poderosos.

6) El Catolicismo, desde el punto de vista general del conocimiento, es simplemente una religión más. De hecho, las preguntas tan repetidas en la primera conferencia: “quiénes somos”, “de dónde venimos” y a dónde vamos”, tienen muchas respuestas posibles: las aportadas por cada una de las religiones que existen, a las cuales, además, habría que añadir las aportadas por la Ciencia (la Biología Evolutiva).

7) Resulta impresentable que profesores de nuestra Universidad que cobran un sueldo por enseñar ciencia e investigar, aprovechen la etiqueta de científicos que se les supone, para hacer evangelización criticando los descubrimientos de otra ciencia de la que no saben nada.

Por todo esto pedimos:

1) A los compañeros profesores y científicos, que por muy creyentes que sean admitan que en ciencia se debe aplicar el Método Científico, acepten que es válido para todas las ciencias, incluida la Biología, y que no pongan en competencia el magisterio de la religión con el magisterio de la Ciencia.

2) Al Rector y a su Junta de Gobierno:
(a)que se retire el patrocinio y apoyo por parte de la Universidad de Granada al Seminario de Estudios J. H. Newman, y
(b)que nunca más se apruebe o favorezca la impartición en el seno de esta Universidad de cursos o ciclos de conferencias que vayan en contra de los conocimientos que se enseñan a los alumnos, ni aquellos que vayan a favor de una creencia religiosa concreta, y mucho menos los que tengan como objetivo adoctrinar en cualquiera de ellas.

Firmado,

Manuel Soler y otros 24 profesores de la Facultad de Ciencias.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La guerra sucia en España: La “X” de los GAL lleva corona


Amadeo Martínez Inglés

InSurGente

10/11/2010

Al periodista Juan José Millás le faltó, en su amplia, famosa, y profesional entrevista con el ex presidente del Gobierno, Felipe González, publicada en El País, rematar tan brillante tarea informativa preguntándole a su ilustre entrevistado si en su día puso en conocimiento del rey Juan Carlos I, como jefe del Estado, la historieta esa de la guerra sucia que le acababa de contar y que hacía referencia a un supuesto veto impuesto por él, como jefe del Gobierno de la época, a los mercenarios y ejecutivos de los GAL para que se abstuvieran de cumplir la siniestra propuesta que le acababan de elevar y que básicamente consistía en reducir a cenizas, vía Goma 2, TNT, Pentrita o nitroglicerina en rama, el edificio en el que la cúpula de ETA iba a celebrar, en pleno desarrollo de la guerra sucia desatada por el Estado español contra esa banda terrorista entre los años 1983 y 1987, una de sus periódicas reuniones de “trabajo” de alto nivel.

Se le olvidó al competente periodista, o no se atrevió, o no lo creyó oportuno dadas las circunstancias, o tal vez llegó a formular la atrevida e interesante pregunta y a su distinguido partenaire no le dio la real gana de entrar a semejante trapo periodístico. Pero, de todas formas, en un asunto como el que estamos tratando, que ha levantado una muy apreciable polvareda mediática, social y política en este país, ese aparente olvido o ese no querer llegar al fondo de la cuestión en una revelación de tan importante calado histórico como la lanzada a los cuatro vientos por Felipe González, voy a tratar de remediarlo cuanto antes, con la verdad y la honestidad por delante, como siempre, con el fin de que el ciudadano medio español que, además de leer la prensa, oír la radio y ver la televisión, guarda todavía en su alma un ansia muy especial en relación con la nefasta, escabrosa, delictiva y todavía insuficientemente explicitada guerra sucia contra ETA, pueda llegar al fondo de tan espinosa cuestión. Un ciudadano español que, todavía a día de hoy, en cuanto descubre en cualquiera de los medios de comunicación las conocidas y estrafalarias siglas de los Batallones de la Muerte españoles de la década de los ochenta, los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), relacionadas además con el presidente del Gobierno en cuyo mandato se dio vía libre a tan execrable método de garantizar la seguridad del país, se le ponen los pelos como escarpias ávido de conocer algún día la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Bueno, amigos, pues decidido como estoy a que el ciudadano español ¡pobrecito él, al albur siempre de los indocumentados, irresponsables, choricillos y demás fauna política de medio pelo que dirigen sus destinos! conozca un poco más de la guerra sucia “made in Spain” que esta moderna monarquía parlamentaria reinante en España desde 1975, este democrático Régimen de la Transición, este magistral Estado de Derecho, esta honorable franquicia del franquismo (perdón por la aparente redundancia), desarrolló en secreto desde el año 1983 al 1987 (gobernando el felipismo pero reinando Juan Carlos I de Borbón) de cara a “ultimar”, a imagen y semejanza de los fascistas argentinos de finales de los años setenta y, desde luego, dejando de lado todas las leyes y salvaguardas de un país verdaderamente democrático y civilizado, a los integrantes de la banda separatista ETA, paso a recordar algunos conceptos relacionados con la misma que no es la primera vez que pongo negro sobre blanco pues ya los he vertido en alguno de mis libros y hasta me permití, tiempo ha, ponerlos en conocimiento del presidente del Congreso de los Diputados a los efectos oportunos. Efectos que, a pesar de la indudable importancia del asunto (terrorismo de Estado a cargo de las más altas magistraturas del mismo), todavía no se han visto por ninguna parte, por lo que el pueblo español tendrá que esperar a que tanto el rey Juan Carlos como el charlatán ex presidente del Gobierno que ha inducido con sus declaraciones las presentes líneas, escriban sus memorias para, a semejanza de lo que ha hecho el genocida Bush (que tiene sobre su conciencia, entre otras, las cien mil víctimas mortales de la guerra de Irak), poder enterarse de las fechorías cometidas por ambos en su particular guerra sucia contra el terrorismo del norte.

Pero como esto de los GAL da para mucho y, evidentemente, el espacio del que dispongo en estos momentos es escaso, querría dedicarme en estas apretadas líneas, vista la ignorancia que evidencian estos días periodistas, políticos y, no digamos, el hombre de la calle a cuenta del debate reabierto estos días en la sociedad española tras las declaraciones de FG, a dejar claro de una puñetera vez (con perdón) quien es quien en este funesto y desagradable asunto del terrorismo de Estado puesto en marcha en España a mediados de los años ochenta, quien (de los altos, altísimos cargos estatales, policiales, de las FAS, de los servicios de Inteligencia que estaban en la pomada) tiene el oscuro privilegio de ostentar sobre su cabeza, como afilada espada de Damocles, la famosa “X” que el ahora perseguido juez Garzón estampó, haciéndose el tonto, en lo más alto del organigrama de la chapucera organización paramilitar responsable de, por lo menos, 27 asesinatos y un secuestro.

Pues voy a ser muy claro y muy conciso, amigo lector, pues ya está bien de grandilocuencias, palabras vacías, retórica barata y mareo multitudinario de perdices. El GAL lo organizó en julio de 1983 el Estado español, su Gobierno, a instancias del CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) que en esa fecha presentó al Presidente del Gobierno un famoso documento (que ha pasado al farragoso lenguaje procesal como el “Acta Fundacional de los GAL”) para poner en marcha un operativo secreto que, utilizando todos los apoyos extralegales necesarios y siguiendo tácticas extraídas de los “Grupos de tareas” del Ejército argentino de finales de los años setenta, fuera capaz de terminar con ETA o, por lo menos, rebajar sustancialmente su operatividad asesina, especialmente alta en aquellas fechas. Un documento similar a esa “Acta Fundacional” y con los mismos fines, denominado “Estado actual y perspectivas de la lucha antiterrorista” ya fue presentado por el CESID en julio de 1979 al presidente Suárez y desechado con toda rotundidad por éste, que nunca quiso saber nada de la represión ilegal de ETA a cuenta de los aparatos del Estado.

De estos dos documentos de los servicios de Inteligencia del Estado (CESID) incitando a los poderes públicos a infringir la ley y el Estado de derecho en beneficio de la lucha antiterrorista, tendrían conocimiento tanto el rey Juan Carlos (que recibiría siempre el primero de los ejemplares, clasificados como “Máximo Secreto”) como el presidente del Gobierno y la totalidad de la cúpula militar (Jefe del Estado Mayor del Ejército y capitanes generales con mando en plaza), además, claro está, de los altos jefes de los servicios de Inteligencia del Estado y de la cúpula de los Cuerpos de Seguridad (Policía y Guardia Civil). Como ve el lector, unas cuantas personas de alto nivel estuvieron siempre al tanto de las tropelías de los GAL y el primero de ellos ¡faltaría más! el rey Juan Carlos, quien al tener conocimiento de lo se preparaba, vía CESID, debió usar todo su poder (ya lo hizo en el 23-F saltándose a la torera la Constitución para desmontar el teóricamente golpe de Estado) para parar semejante tropelía institucional. Y, evidentemente, como ha hecho siempre a lo largo de su reinado cuando pudo sufrir su amada corona, no lo hizo. Miró para otro lado y aquí paz y después… 27 asesinatos de Estado.

¿Quién es, pues, la “X” de los GAL? Elemental, querido lector. El Gobierno organizaba, el rey autorizaba… ergo la “X” (mayúscula) de Garzón debe recaer con todos los honores en nuestro amado monarca de derecho franquista, Juan Carlos I, dejando como mucho al presidente González, que con la entrevista de El País ha querido sin duda chupar protagonismo, el sillón “x” (minúscula) de la demencial Academia del Terror puesta en marcha en España en 1983; con los espías del CESID planificando y dirigiendo el delictivo cotarro operativo, el Gobierno poniendo los comandos ejecutivos (miembros del Ejército, la Policía, la Guardia Civil y mercenarios) y el pueblo español en la inopia, como siempre. ¡Una delicia de país y eso que en 1983 y siguientes ya era democrático y de derecho!¿Ha quedado todo claro, amigo lector?

¡Pues hala, al fútbol y a los toros que es lo nuestro!

Fdo: Amadeo Martínez Inglés

Coronel. Escritor. Historiador

martes, 9 de noviembre de 2010

El Rey, Goytisolo y el Sahara


Juan Manuel García Ramos

La Provincia

31/10/2010

El pasado martes, en el renacentista Museo de Santa Cruz de Toledo, fue entregado el Premio Internacional «Don Quijote de la Mancha», concedido por el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Fundación Santillana. En esta tercera edición de 2010, los distinguidos fueron el escritor Juan Goytisolo y la Nueva Gramática de la Lengua Española, coordinada, desde la Real Academia Española y el resto de las academias americanas, por el lingüista albaceteño Ignacio Bosque.

Hasta aquí todo correcto. Lo que nos ha llamado la atención son las palabras que el Rey Don Juan Carlos dedicó en ese acto a la trayectoria creadora de Juan Goytisolo, a la que consideró como un «proceso de denuncia ante la injusticia, la barbarie y la arbitrariedad».

Leí esas palabras y se me quedaron golpeando en mi mente, porque fueron pronunciadas durante una semana en la que al sur de donde vive confortablemente el escritor e intelectual Juan Goytisolo se estaban produciendo atropellos inaceptables de ciudadanos y ciudadanos saharauis cuyo único delito ha sido, desde hace treinta y cinco años que estuvo allí el hoy Rey como Príncipe heredero de la monarquía franquista, solicitar la celebración de un referéndum de autodeterminación para su pueblo.

Siempre hemos de recordar esa ridícula visita real efectuada a la antigua provincia española del Sahara el 2 de noviembre de 1975, cuarenta y ocho horas después de Juan Carlos haber asumido las funciones de Jefe de Estado y dieciocho días antes del fallecimiento de Francisco Franco.

En aquella malhadada ocasión, Juan Carlos I prometió a los saharauis de entonces que España no los dejaría nunca abandonados ante la presión marroquí, como sí ocurrió apenas doce días después de tan retórico como falso compromiso en virtud de la firma del "Acuerdo de Madrid" o pacto tripartito de los gobiernos de España, Marruecos y Mauritania.

Y si esas son las cuentas pendientes del Jefe del Estado español con la antigua provincia africana y con sus ciudadanos, otras son las cuentas del tal Goytisolo. Nadie podrá discutirle a nuestro autor sus originales contribuciones al género narrativo y al género ensayístico, en particular, para nosotros resultó muy oxigenante la lectura temprana de Reivindicación del conde don Julián, novela donde la heterodoxia brilla con todo su esplendor y donde se explicita su apego a la cultura árabe. Otra cosa es su militancia como intelectual cosmopolita y defensor de los derechos humanos allá donde fueran pisoteados. Sus testimonios directos sobre los escenarios de Sarajevo, Argelia, Palestina o Chechenia, se han convertido en denuncias que reclamaron la atención del mundo y nos sensibilizaron contra el horror de esas guerras y sus terribles consecuencias.

Pero da la casualidad de que ese mismo intelectual Juan Goytisolo vive desde 1996 en Marrakech, y en el país alauí ha sido nombrado miembro honorario de la Unión de Escritores de Marruecos «en reconocimiento a sus posturas a favor de Marruecos y de su cultura», forma parte del Parlamento Internacional de Escritores y es presidente del jurado de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO.

¿Y cuál ha sido la postura de Goytisolo con respecto al Sahara y sus reclamaciones de un referéndum de autodeterminación avalado por organismos tan respetables como el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, que en dictamen de 16 de octubre de 1975 dejó claro que ni Marruecos ni Mauritania tenían derecho a reclamar soberanía sobre el Sahara español descolonizado tras la «Marcha Verde» de 20 de octubre del mismo año setenta y cinco; o avalado también por las incontables resoluciones posteriores de Naciones Unidas? ¿Cuál ha sido la postura del comprometido y cosmopolita intelectual Juan Goytisolo sobre el particular?

El silencio. Un silencio clamoroso ante todo lo que ha ocurrido durante treinta y cinco años de asedio marroquí a los antiguos y modernos pobladores del Sahara Occidental.

Se calla el intelectual y se calla el Rey ante causas que les caen muy cerca, aunque bajo las techumbres mudéjares del Museo de Santa Cruz de Toledo pronuncian discursos recíprocos sobre las necesarias denuncias de la injusticia, la barbarie y la arbitrariedad.

Cuarenta y ocho horas antes de esa entrega fastuosa del Premio Internacional «Don Quijote de la Mancha» en Toledo, era tiroteado por la policía marroquí en las afueras del campamento de protesta Gdeim Izi, a unos quince kilómetros de El Aaiún, un chico de catorce años, Nayem Elgarhi, junto a otra decena de compañeros. Nayem murió, otros están heridos graves y menos graves, pero el hecho está ahí para todos los que hemos querido leer la prensa o ver y escuchar los informativos radiados y televisados.

El campamento de protesta de Gdem Izi es quizá el último símbolo de la resistencia saharaui ante el atropello marroquí. Una última llamada de atención antes de que las armas vuelvan a sonar en el desierto más grande del mundo.

La justicia internacional, que tantas veces se invoca para culpabilizar a Estados Unidos en su aventura bélica iraquí, el mismo Juan Goytisolo ha escrito páginas extensas sobre esa infracción no sólo en Irak, sino en lugares como Palestina o Chechenia; esa sacrosanta justicia internacional lleva dándole la razón a los saharauis desde hace treinta y cinco años, los mismos años que Marruecos lleva ignorando todo lo legislado al respecto. Con la complicidad de muchos países, entre ellos, España, la España del Rey Juan Carlos y del ¿heterodoxo? Juan Goytisolo.

Me siguen rechinando las palabras altezas del Museo de Santa Cruz de Toledo, los silencios cómplices de la alta política española y de la intelectualidad peninsular más elitista con respecto al Sahara Occidental.

Los españoles son charlatanes, demasiado charlatanes, llevan siglos sin querer enterarse de que han perdido su viejo imperio. Nunca supieron irse de territorios que ocuparon y colonizaron a su antojo. Los saharauis de antes de 1975 se presentaban ante el mundo con nuestro mismo carnet de identidad. La traición española los dejó a merced de un país que no era el de ellos y que los obliga a marroquinizarse a la fuerza, en contra de la jurisprudencia internacional.

Entre tanto, los reyes y los intelectuales peninsulares miran para otro lado. Juan Carlos no quiere saber nada de aquel desembarco suyo en el Sahara el 2 de noviembre de 1975. Goytisolo no se molesta en mirar hacia el sur inmediato y contemplar las vergonzosas actuaciones de su nuevo país de acogida contra la antigua 53º provincia de España.

La injusticia, la barbarie y la arbitrariedad, de las que hablaron Juan Carlos I y Juan Goytisolo en Toledo nada parecen tener que ver con lo que ha venido sucediendo esta semana en ese Sahara abandonado a la buena de Dios.

¿Nos sobran los reyes, nos sobran los intelectuales tan mimados como indiferentes a injusticias cometidas delante de sus propias narices?

http://www.laprovincia.es/opinion/2010/10/31/goytisolo-sahara/331493.html

domingo, 7 de noviembre de 2010

El movimiento republicano da el "salto" para constituirse en una alternativa real


El PCE presentó este jueves en Madrid el documento base de la Conferencia republicana que se celebrará el 27 de noviembre. Julio Anguita lanzó duras críticas a la Monarquía y a la Iglesia Católica ante la inminente vista del Papa e hizo un llamamiento a los colectivos republicanos para alcanzar un pacto

Isabel G. Caballero

Nueva Tribuna

04/11/2010

El PCE ha iniciado el proceso de debate de la Conferencia republicana que se celebrará en Madrid el próximo 27 de noviembre y que Izquierda Unida hará suya. La Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense fue el escenario elegido para presentar el documento base elaborado por la dirección del Partido Comunista con Julio Anguita como presentador del mismo y que contó también con la presencia de Cayo Lara.

Se trata, como dijo el secretario general del PCE, José Luis Centella, de que el movimiento republicano dé “un salto” y se convierta en una “alternativa real”. Para ello se pondrá en marcha una campaña de explicación y un “plan de acción” a la ciudadanía donde estén implicados todos los colectivos republicanos para alcanzar un acuerdo de mínimos.

Para Centella, la construcción de la República en España “no es un debate teórico sino muy ligado a la realidad” y a la situación de crisis económica. La iniciativa surge también como respuesta a la “campaña” puesta en marcha por la Casa Real para “promocionar” al heredero al Trono, Felipe de Borbón, y “los republicanos estamos también en campaña activa” porque “el mejor sucesor de Juan Carlos I es la República”, aseguró.

El dirigente comunista puso el acento en el hecho de que los ciudadanos no conozcan en qué se gastan los ocho millones de euros del Presupuesto General del Estado asignado a la familia real, al tiempo que criticó la falta de libertad que existe en España después de que la Fiscalía pretenda condenar a varios años de cárcel y a una indemnización de 2.500 euros a los dos jóvenes militantes de IU que exhibieron banderas republicanas durante una visita a Móstoles de los Príncipes de Asturias el 16 de mayo de 2006.

Por su parte, Anguita apostó por construir una “república democrática” en modo alguno neutra sino supeditada al “cuerpo social” iniciando un proceso constituyente desde la base de la sociedad. El ex dirigente de IU emplazó al movimiento republicano a aunar esfuerzos desde el documento –como “idea básica”- presentado por el PCE porque “no tiene cada uno la verdad del Santo Grial”, advirtió. En tono muy didáctico, disertó sobre el pasado y el futuro político de España e intentó desmontar algunos mitos como el que la Transición fue modélica. A su juicio, el proceso que siguió a la muerte de Franco se fundamentó en un “contrato” que se consumó en la Constitución de 1978, un texto “vaciado de contenido” y “falseado” por las principales fuerzas políticas del país. “La Transición se agotó y los problemas vuelven otra vez a estar aquí”, advirtió.

Democratizar la vida pública; defender un sufragio universal “sin trampas” (dijo en alusión a la actual Ley Electoral); la eliminación de los privilegios y diferencias sociales; pasar de la “religión vergonzante del Estado” a un Estado laico; o apostar por el federalismo, son los principales ejes del ideario republicano. Anguita se mostró muy crítico con la jerarquía católica y denunció la, a su juicio, “postración bajo las faldas de la Iglesia” del poder político en referencia a la inminente visita del Papa Benedicto XVI a España y al hecho de que vaya a ser recibido en Barcelona tanto por el Rey como por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Para el ex coordinador de IU, España no sólo pasa por una crisis económica sino también por una crisis “energética, política, alimenticia, ética, medioambiental y geoestratégica”. En este sentido, recordó que las dos Repúblicas españolas surgieron en momentos de dificultad económica y convulsión social, por lo que la situación actual es el contexto idóneo para construir la III República y resolver los flecos dejados por la Transición. No se trata –apostilló- de “sacar la bandera tricolor” sino de “construir la República del siglo XXI” en un proceso que, advirtió, puede ser largo porque aún existe “miedo” a debatir sobre esta cuestión.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Camps pagó a Urdangarín más de tres millones de euros "a cambio de nada"


El yerno del rey debía promocionar Valencia como sede de unos Juegos Europeos

José L. Lobo

El Confidencial

02/11/2010

Francisco Camps pagó en 2005 más de tres millones de euros a Iñaki Urdangarín, marido de la infanta Cristina de Borbón y yerno del rey Don Juan Carlos, para que la entidad de patrocinio deportivo que entonces presidía, el Instituto Nóos, promocionara la candidatura de Valencia como sede de unos Juegos Europeos que jamás llegaron a celebrarse. El ex jugador de balonmano y ex vicepresidente del Comité Olímpico Español, que actualmente vive en Washington con su esposa y sus cuatro hijos como consejero de Telefónica Latinoamérica, se embolsó esa cantidad "a cambio de nada", según han asegurado a El Confidencial fuentes muy cercanas al presidente de la Generalitat.

El juez instructor del caso Palma Arena, José Castro, que investiga el presunto desvío de fondos públicos en la construcción de un velódromo en Palma de Mallorca y el supuesto incremento irregular del patrimonio del ex presidente balear, Jaume Matas, también tiene en el punto de mira a Urdangarín. Castro abrió el pasado mes de julio una pieza separada en el sumario del caso Palma Arena para investigar el destino de los 1,2 millones de euros que el Gobierno de Matas pagó a Urdangarín por la organización de un foro internacional sobre deporte y turismo en la capital de las islas. El juez reclama al Instituto Nóos que acredite documentalmente "haber rendido cuentas de los fondos recibidos".

El 21 de octubre de 2005, Camps y Urdangarín presentaron oficialmente en el Palau de la Generalitat la candidatura de Valencia como sede, en 2010, de los I Juegos Europeos, un proyecto que, según dijo entonces el yerno del Rey, "supondrá la integración de Europa a través del deporte". El duque de Palma añadió: "La celebración de unos Juegos Europeos en Valencia es para mí un reto personal que me voy a tomar con el máximo interés". Camps, según las fuentes consultadas, pagó más de tres millones de euros al Instituto Nóos de Urdangarín para promocionar la candidatura, pero ésta, cuando ahora acaban de cumplirse cinco años de su lanzamiento a bombo y platillo, cayó en el olvido.

Compromiso incumplido

En junio de 2006, ocho meses después de que Camps y Urdangarín sellasen su compromiso, el duque de Palma abandonó la presidencia del Instituto Nóos y fue nombrado consejero de Telefónica Internacional, la filial de la multinacional presidida por César Alierta que aglutina a las compañías del grupo dedicadas a la telefonía fija en Iberoamérica. El marido de la infanta Cristina se desentendió de su compromiso con Camps, según las fuentes consultadas, lo que enfureció al presidente de la Generalitat, que expresó su profundo malestar en privado a algunos de sus más estrechos colaboradores. Su entonces jefa de Gabinete, Ana Michavila -hermana del ex ministro y ex diputado del PP José María Michavila-, fue una de las más críticas con Urdangarín por "llevarse el dinero a cambio de nada", añaden las mismas fuentes.

Camps y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, también aportaron otros 2,4 millones de euros al Instituto Nóos por la organización, en 2004 y 2005, del Valencia Summit, un congreso internacional para analizar el impacto económico que los grandes acontecimientos deportivos tienen en las ciudades que los albergan.

Desde que abandonó la práctica del balonmano, Urdangarín -que cobraba unos 60.000 euros anuales como jugador del Barcelona- ha incrementado notablemente su patrimonio personal, que incluye una vivienda de 1.200 metros cuadrados en el exclusivo barrio barcelonés de Pedralbes valorada en seis millones de euros. El pasado año, el yerno del Rey -licenciado en dirección y administración de empresas por ESADE- se trasladó a Washington con su familia para asumir su nuevo cargo de consejero de Telefónica Latinoamérica.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El ideólogo de la España moderna


Aniversario. Manuel Azaña, el último jefe de Estado elegido democráticamente, murió en 1940 en Francia, acosado por los nazis, como el símbolo del dolor republicano. Los partidos de izquierda renunciaron durante la Transición a recuperar la figura del presidente de la República

Diego Barcala

Público

31/10/2010

"España, la tierra de las negligencias lamentables, ha sido también el pueblo de los aciertos insuperables: supo elegir su presidente". El poeta Antonio Machado dejó escrita en 1939 esta frase en el prólogo del libro de discursos de Manuel Azaña Los españoles en guerra. Un año después, refugiado de la Gestapo, el último jefe de Estado democráticamente elegido fallecía el 3 de noviembre en Francia.

Su féretro cubierto por la bandera de México (la republicana fue prohibida por la Francia colaboracionista con Hitler) fue enterrado en el cementerio de Montauban donde ni una mísera placa del Gobierno español reivindica su nombre. "Es lamentable y penoso que no haya un simple busto en el Congreso que homenajee a uno de los mejores oradores de esa cámara", reprocha el autor de Ciudadano Azaña (Península), Miguel Ángel Villena.

La memoria que pervive entre los españoles del fundador de Izquierda Republicana roza la diseñada por los golpistas. "Se habla de su hipotético radicalismo anticlerical cuando se trata de la persona más dialogante de la etapa republicana. Es el político más racional del proyecto reformista que vivió España", señala el presidente de la Asociación Manuel Azaña, Isabelo Herreros.

Si algo escuece a los expertos en la figura del ex presidente de la República es la reinterpretación que la derecha ha hecho de su obra para justificar el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Uno de los biógrafos de Azaña, el historiador Santos Juliá, reivindicó en una artículo en El País el dolor de Azaña por las muertes provocadas en agosto de 1936 por los milicianos en el asalto a la cárcel Modelo para afirmar: "Las matanzas en el bando antifranquista durante la Guerra Civil no fueron de los republicanos, sino de los partidarios de una revolución social que, de haber triunfado, también hubiera supuesto el fin de la República".

Revisionismo de Aznar

El colmo del revisionismo republicano lo alcanzó el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, que reivindicó su nombre en más de una ocasión para envolver al PP de un barniz ideológico de derecha moderada liberal. "Es cierto que se ve desbordado por los radicalismos y que le repugnan los ejercicios de violencia pero no tiene ninguna duda moral del proyecto republicano y, aunque a veces piensa en dimitir, siempre reivindicó que no se metiera en el mismo saco a verdugos y víctimas", analiza Villena.

La memoria de Azaña y de su partido, Izquierda Republicana, fue secuestrada en la Transición. Pese a que su base militante fue arrasada en el franquismo gran parte de sus diputados, alcaldes y concejales fueron fusilados, en 1977 habrían podido obtener representación en el Parlamento. Sin embargo, los herederos de la dictadura fascista junto con la izquierda del PCE y el PSOE prohibieron a los partidos republicanos su legalización, por lo que no pudieron presentarse a las elecciones generales que conformaron el Parlamento que diseñó la Constitución de 1978.

"Es muy triste que el Estado no lo reconozca, porque no se trata sólo de un político excepcional, sino que fue un gran intelectual que llegó a ser Premio Nacional de Literatura", explica Herrero. "Su valor reside en que nunca aspiró al poder. De hecho, llegó a ministro en 1931 con 51 años. De ahí procede su integridad moral. Muchas de sus reformas se han alcanzado en la democracia formal actual, pero creo que falta mucho por recorrer en cuanto a su proyecto de regeneración democrática", concluye Villena.

http://www.publico.es/espana/344242/el-ideologo-de-la-espana-moderna

* UCAR-Granada recuerda así al último presidente de la Segunda República Española, en el día del 70º aniversario de su muerte en el exilio francés.

lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Quién dijo crisis?


Juan Pablo Segovia Gutiérrez

Encuentros Moraos

25/10/2010

Viendo el día a día de este país, nada halagüeño nos depara el futuro. Esta España de taberna, fútbol y toros pierde su cordura a pasos agigantados. En el recuerdo quedan aquellos años de verdadera lucha y los grandes ideales se desvanecen a la misma velocidad que se desplomaba La Bolsa cuando allá, cruzando el “charco”, un reducido grupo de magnates sin escrúpulos se reunía para discutir el futuro de lo que ellos llaman el Viejo Continente y, más concretamente, de aquellos países que, por desgracia, están inmersos en una profunda crisis. En este protectorado alemán, como bien dice un amigo, la devaluación de la peseta hubiera aflojado la soga que ahora envuelve a las arcas del Estado y que cada vez se aprieta mas, pero el deseo de ser europeos hasta en la cruz de la moneda nos ha llevado, en parte, a esta situación. También nos ha empujado al pozo el neoliberalismo instalado en este Gobierno que se autodenomina socialista y, por supuesto, ese juego de la élite llamado especulación.

Y he dicho en parte porque la otra parte de la culpa la tenemos nosotros. Si, tú yo, tu vecino del quinto y el butanero, también. El “dinero bajo el colchón” que todo el mundo ha guardado y guarda, esa media sonrisa que se nos queda cuando se “gana en negro” que hace que nos veamos cual héroes justicieros luchando valerosamente contra el terrible enemigo llamado Estado, que pretende sacarnos hasta el tuétano de los huesos, todo esto y más, nos está arrastrando a la boca del lobo (el hombre es un lobo para hombre, como decía aquel filósofo).

Pero parece que nadie va a hacer nada. El español tiende a eso, a no hacer nada y dejar que pase lo que tenga que pasar. Ahora se respiran aires de cambio en el Gobierno y creemos que en la nueva era las cosas van a cambiar, que no se puede hacer peor pero, amigos, el remedio es peor que la enfermedad pues, efectivamente, padecemos una enfermedad. Yo la he denominado “el síndrome del fin de semana”. Durante la semana laboral, que para unos es de 5 días, para otros de 6, para otros de 7 y para otros (demasiados) de ninguno, todo transcurre con un único objetivo: que llegue el fin de semana. La noche del viernes, donde los más jóvenes se reunen a emborracharse. Esos maravillosos sábados en los que se puede disfrutar de un buen partido de fútbol, acompañado de una cerveza y unos felices domingos familiares, en los que el campo se llena de monovolúmenes cargados de niños deseosos de salir y desfogar cual criaturillas en cautividad, mientras los padres, con su atuendo sport de funcionario, pasean plácidamente. También, los centros comerciales se llenan de gente en busca de algo inservible donde gastar su dinero (limpio o negro). Todo es tan distinto el fin de semana...Y así somos felices. Mientras la dosis de fin de semana esté presente, todo marchará genial. Y eso es lo que nos está matando. La morfina en cantidades elevadas puede provocar la muerte. Igual ocurre con esta dosis semanal. Si nuestras mentes están centradas en la “rubia” que nos espera el fin de semana, estamos acabados señoras y señores. Acabados.

Por eso, hay que cambiar. Debemos de buscar la fórmula óptima para conseguir una sociedad mucho más participativa y justa, que se involucre en los asuntos que a todos nos atañen, libre de las ataduras y falsedades de la Transición. Una España republicana es lo que necesitamos para poder comenzar a decidir por nosotros mismos. Busquémosla, cambiémosla. Seamos libres.

http://encuentrosmoraos.blogspot.com/2010/10/quien-dijo-crisis.html

* Juan Pablo Segovia Gutiérrez es licenciado en Física y doctorando en Física Aplicada. Es vocal de la Junta Directiva de UCAR-Granada desde la Asamblea Extraordinaria de marzo de 2010. Además, es uno de los responsables del blog de los Encuentros Moraos, plataforma de discusión y debate de la juventud republicana en Granada.